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Dos años de cárcel para un excargo del PP por la filtración del falso desnudo de Teresa Rodríguez

El exadjunto al Defensor del Pueblo andaluz facilitó a un periodista amigo los datos de la mujer fotografiada en la playa que pidió amparo al Defensor

 

a líder de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, junto al número dos de la formación, Antonio Maillo, en la investidura de Juanma Moreno en Andalucía. - EFE

Julia Camacho
28/03/2019

Dos años de cárcel y suspensión para cargo público durante un año por un delito de revelación de secretos. Esta es la pena impuesta por un juzgado de Sevilla al exadjunto al Defensor del Pueblo Andaluz Carlos del Barco por filtrar datos en relación al falso desnudo de la coordinadora general de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez. Del Barco, periodista y delegado de la agencia Efe en Andalucía, llegó al cargo a propuesta del PP, y tras la polémica por este asunto, el defensor solicitó su cese, que fue respaldado por la mayoría del pleno del Parlamento en 2016.

Fuentes del Tribunal Superior de Justicia en Andalucía (TSJA) confirmaron que la sentencia no es firme, y contra ella cabe recurso. El fallo fue dictado el pasado 20 de marzo por la titular del juzgado de lo Penal 4 de Sevilla, que añade a la pena de prisión el pago de una multa de 10 euros diarios durante 12 meses, así como el pago de 3.000 euros en concepto de responsabilidad civil.

La historia del falso desnudo de la dirigente andaluza de Podemos se remonta a comienzos de 2015, cuando la formación morada se enfrentaba a sus primeras elecciones en España, las autonómicas andaluzas, después de la sorpresiva irrupción en las europeas. En esos momentos comenzó a circular por redes sociales una fotografía con el desnudo integral de una joven a la que se identificó inicialmente como Rodríguez. La noticia llegó incluso a la Televisión Española que, aunque pixelada, emitió la imagen en uno de sus magacines matinales y posteriormente tuvo que pedir disculpas tanto a la dirigente política como a la chica de la fotografía.

Pidió amparo al Defensor

Rodríguez, que siempre negó ser la fotografiada, denunció la difusión de la imagen como una manipulación para desacreditarla. Animada por la líder de Podemos, la verdadera víctima, la chica de la foto, llegó a denunciar su caso ante el Defensor del Pueblo, explicando que desde hacía un tiempo se estaba usando en internet sin su permiso una imagen suya grabada sin su consentimiento en una playa nudista. El entonces adjunto al Defensor, Del Barco, que intervino en el expediente tramitado, facilitó su identidad y los datos de la afectada al diario ABC, quien la contactó para entrevistarla. Ella no solo rechazó, sino que se quejó formalmente ante el Defensor, y se abrió una investigación interna para conocer el origen de la filtración.

Al ser aforado, la instrucción del caso recayó en el TSJA, que en 2016 abrió una investigación a Del Barco por revelación de secretos ya que fue él quien facilitó al diario un correo electrónico con los datos personales y de contacto de la joven. El magistrado instructor consideró que lo ocurrido suponía un acceso legítimo a datos por parte de un cargo público en el ejercicio de sus funciones, pero una indebida cesión de los mismos, entendiendo que se producía un dolo al ser consciente de que estaba revelando información que no debía ser divulgada a un periodista amigo.

Acudió al Defensor del Pueblo como institución de ayuda al ciudadano y obtuvo justo lo contrario, llegó a reprochar la acusación particular durante el juicio, celebrado el pasado mes de febrero, cuando tras abandonar Del Barco el cargo público, y perder por tanto el aforamiento, el caso pasó a los tribunales ordinarios. Durante la vista, la acusación hizo hincapié en la incertidumbre de la víctima por no saber quién más conocía su identidad, lo que agravó el proceso de trauma psicológico tras la difusión de la fotografía en redes sociales y que la llevó dos meses después a irse al extranjero. Por su parte, Del Barco reconoció que compartió datos con un periodista, aunque se excusó en la buena intención dado que por su propia experiencia laboral conocía los procedimientos de la profesión periodística, al tiempo que concedía que no era la primera vez que filtraba o compartía información con ese medio concreto.