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CONSEJO DE MINISTROS

El Gobierno deja de considerar a Podemos su "socio preferente"

Celaá subraya que ahora se abre una "nueva etapa" en la que hay que ampliar "el abanico" Los socialistas responsabilizan de la fecha de la investidura a Casado, Rivera y Iglesias

 

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, el pasado 7 de mayo en la Moncloa. - DAVID CASTRO

JUAN RUIZ SIERRA/ IOLANDA MÁRMOL
07/06/2019

Pedro Sánchez apoyó su moción de censura y su acción de Gobierno posterior, sobre todo, en Unidas Podemos. Pero ahora, después de las elecciones generales del pasado 28 de abril, en las que los morados bajaron de 71 a 42 diputados, cuando el presidente en funciones se dispone a negociar su investidura apelando tanto al partido de Pablo Iglesias como al PP y a Cs, las cosas se han cambiado. "Se abre una nueva etapa", ha dicho este viernes, tras el Consejo de Ministros, la portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá. Podemos ya no es el "socio preferente" que fue. Con este mensaje, la posibilidad de que los morados entren en un Gobierno de coalición se aleja todavía poco más.

"Con Podemos hemos trabajado todo el año en políticas sociales. Ha sido el socio preferente. Pero ahora tenemos una nueva etapa, en la que apelamos a la responsabilidad de otras fuerzas políticas", ha dicho Celaá en la Moncloa.

La forma de Sánchez de encarar sus negociaciones de investidura, tras recibir el jueves el encargo del Rey de intentar formar Gobierno, ilustra bien esta nueva fase. El líder socialista se entrevistará el martes no solo con Iglesias, sino también con Pablo Casado y Albert Rivera. La dirección del PSOE asume que es muy difícil, casi imposible, lograr que conservadores o naranjas se abran a una abstención, algo que libraría a Sánchez de tener que negociar con grupos minoritarios como el PNV, Unión del Pueblo Navarro y Coalición Canaria. Pero Sánchez quiere armarse de razones antes de acudir a estas fuerzas, subrayando que no ha tenido más remedio, ante el portazo del PP y Cs.

Celaá ha insistido en la idea de buscar que los vínculos entre el PSOE y Podemos sean menores en esta nueva legislatura. "Queremos que Podemos siga siendo socio porque el Gobierno va a hacer políticas progresistas. Esperamos que las terminales de esas políticas sean con Podemos y también con otras fuerzas políticas. Abramos el abanico. Se abre una nueva etapa porque se amplía el abanico del número de agentes políticos. Nos gustaría que el PP y Cs aportaran esa parte de estabilidad que les corresponda. Si no queremos que el Gobierno dependa de fuerzas independentistas, el PP deberá hacer un ejercicio y Ciudadanos también", ha explicado la portavoz.

EL "ESTÍO PROFUNDO" 

Así que los socialistas desplazan ahora la responsabilidad sobre el momento de la investidura, que sigue sin concretarse, hacia conservadores, naranjas y morados. "La fecha depende de esas tres fuerzas políticas", ha dicho la portavoz del Gobierno, pidiendo a Casado, Rivera e Iglesias que asuman "el principio de realidad", después de que "los españoles hayan votado cuatro veces en 28 días y siempre con el mismo resultado: el PSOE". Fuentes socialistas señalaron primero que esperaban que la investidura tuviera lugar a finales de junio. Después, que en la primera mitad de julio. Celaá ha evitado ser muy concreta. Con un punto lírico, la portavoz ha calculado que Sánchez puede dejar de estar en funciones "antes de que llegue el estío de manera profunda".

Respecto a las relaciones del Ejecutivo con el Gobierno, por último, Celaá ha señalado que el gabinete de Sánchez "seguirá sus relaciones institucionales", pero ha recordado que al estar en funciones se impone un paréntesis. "Estamos en un tiempo de silencio", ha explicado.