El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, trató de salir al paso de las preguntas acerca de un horizonte electoral que el Gobierno continúa situando oficialmente en el 2020. Aunque con matices, García-Page acabó por admitir que si Sánchez no logra los respaldos parlamentarios que necesita para aprobar sus Cuentas en el Congreso, comenzaría «la cuenta atrás» hacia los comicios legislativos. García-Page, mantuvo ayer en el Palacio de la Moncloa su primera reunión oficial con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. En su opinión «no es descartable» que las urnas se abran en otoño del 2019, pero donde mayor énfasis puso fue en subrayar la importancia de respetar el calendario y que, en todo caso, no se abogue por hacer coincidir las generales con las elecciones europeas, autonómicas y locales previstas para mayo. Defendió pues que, aunque el Ejecutivo no pueda validar su Presupuesto, el margen para adelantar no permitiría hacerlo hasta depués del verano, con los gobiernos autonómicos ya formados y un nuevo escenario de pactos.

El presidente de Castilla-La Mancha admitió que no va a elaborar los Presupuestos de su propia autonomía hasta que se despeje la situación en el terreno estatal y sepa si tiene que elaborarlos con la nueva senda de déficit o con la que dejó prevista Mariano Rajoy. Page reconoció también que le costará acordar con el Gobierno una de las grandes reivindicaciones de su autonomía, poner fin al trasvase Tajo-Segura, pero defendió: «Si España quiere trasvases tiene que ser de todos los ríos, no del que decidió Franco». Page llegó ayer a la Moncloa con una bandera de España en la pulsera de su muñeca derecha y un recado para Cataluña. A saber: Pedro Sánchez no va a ceder a las exigencias de las fuerzas independentistas a cambio de obtener el respaldo que necesita en el Congreso para sacar adelante la complicada tramitación de los Presupuestos. «En el PSOE tenemos muy claro que el presidente del Gobierno no va a cambiar soberanía por apoyo parlamentario, ni se plantea poner en juego las reglas de juego del Estado de derecho», advirtió, en clara respuesta a ERC, que pide que el Ejecutivo influya sobre la Fiscalía para obtener la libertad de los dirigentes presos. Page instó a los partidos soberanistas y al ala derecha que no se llamen a error y no confundan la «posición moderada en las formas» que mantiene Sánchez en pos del diálogo con «debilidad» alguna.

El presidente del Gobierno se sumó ayer a la campaña viral #GirlsGetEqual. El objetivo es promover que las niñas y jóvenes de todo el mundo sean «visibles, escuchadas y valoradas. «Hoy Irene, con 9 años, se convierte en la primera presidenta del Gobierno de España», tuiteó Sánchez junto a una fotografía en la Moncloa en la que aparece con una niña que porta el maletín de jefa del Ejecutivo.