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Podemos da un aviso a Sánchez antes del pulso presupuestario

El Gobierno socialista se abre ya a reabrir las negociaciones para incluir sus demandas. Los morados rechazan convalidar la norma por no limitar los precios tal como pactaron con el PSOE

 

Irene Montero en una foto de archivo. - EMILIO NARANJO

PILAR SANTOS / JUAN RUIZ SIERRA
23/01/2019

Podemos votó ayer en contra de la convalidación del decreto sobre vivienda por considerar que el Gobierno no ha respetado el pacto previo a los Presupuestos Generales, en el que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias acordaron, entre otros asuntos, medidas para limitar el precio de los alquileres. El rechazo de Podemos supone la derogación de la norma, un gesto de enorme trascendencia a las puertas de la negociación de las Cuentas de 2019, cuya tramitación ni siquiera está asegurada. El Ejecutivo tomó nota del aviso y pocos minutos después de la votación en el hemiciclo empezó a reconducir la situación. Fuentes socialistas se mostraron abiertas a volver a sentarse con Podemos para negociar qué «fórmulas legales son las mejores» para incluir sus demandas, aunque los morados apuestan por «un nuevo decreto ley que incluya todo».

PP, Unidos Podemos, Ciudadanos, ERC, UPN, Bildu y Foro Asturias votaron en contra de la norma, que amplió hasta los cinco años la duración mínima de los contratos. El PSOE recabó el apoyo del PDECat, PNV, Compromís, Coalición Canaria y Nueva Canarias, insuficiente para convalidarlo. Es la primera vez que el Gobierno de Sánchez no logra convalidar un real decreto ley. Debido a su precariedad parlamentaria, con solo 84 diputados en la bancada del PSOE, el jefe del Ejecutivo ha empleado este instrumento legislativo (que entra en vigor en cuanto es aprobado por el Consejo de Ministros) en 26 ocasiones desde que llegó a la Moncloa, batiendo todos los récords. Hasta ahora había tenido éxito. Casi siempre gracias a la mayoría de la moción de censura, pero también con la colaboración circunstancial del PP, que se abstuvo en diciembre en un decreto del sector del automóvil.

Los morados llevaban semanas advirtiendo de que no les temblaría el pulso al votar en contra del decreto aunque incluyera algunas de sus reivindicaciones. La portavoz del grupo parlamentario, Irene Montero, considera que Sánchez no puede dar por descontado el sí a las Cuentas si no cumple toda la parte extrapresupuestaria del acuerdo, como la regulación del mercado eléctrico, la prohibición de la publicidad en las casas de apuestas y la derogación de los aspectos más controvertidos de la ley mordaza.

«No puedes tener una actitud tan cerril con solo 84 diputados», se quejó en el patio del Congreso Rafa Mayoral, diputado de Podemos. El parlamentario se mostró abierto a «seguir dialogando» con el Ejecutivo para lograr sacar «un real decreto que sea un acuerdo de la mayoría parlamentaria».

LA MAYORÍA DE LA MOCIÓN

«Era un acuerdo potente sobre vivienda, que protegía a una gran mayoría (...) Han diluido nuestro acuerdo y han dejado caer muchas medidas que, a regañadientes, aceptaron cuando negociamos las Cuentas. Hay que garantizar que los precios no puedan subir indiscriminadamente«, denunció en la tribuna la diputada de Podemos Lucía Martín. «No votamos para hacerles daño, es un ejercicio de responsabilidad para pedirles medidas que ayuden a la ciudadanía», declaró Martín dirigiéndose al ministro de Fomento, José Luis Ábalos, antes de pedirle otro nuevo decreto.

En la Moncloa admiten la dificultad de poner de acuerdo en el día a día una mayoría parlamentaria como la articulada en torno a la moción que echó a Mariano Rajoy. La justificación de Fomento, responsable del decreto ley tumbado, para no incluir la regulación de los precios del alquiler es que ni el PDECat ni el PNV apoyaban la medida, algo que se acaban de creer en las filas de Podemos. Pero los colaboradores de Sánchez confían en que lo ocurrido este martes no vaya a más. «A ninguno de nuestros aliados les conviene paralizar al Ejecutivo y abocarnos a unas elecciones anticipadas», señalan fuentes del Gobierno.

Las cruentas disputas internas en Podemos, que han llevado a Íñigo Errejón a renunciar a su escaño, también han influido en su voto, sostienen los socialistas. Consideran que están inmersos en la batalla orgánica y no le han dedicado todo el tiempo necesario a la negociación parlamentaria estos últimos días, algo que los morados niegan al recordar que el Gobierno llevó el texto del decreto ley a un Consejo de Ministros sin consultarles nada y cuando estaban en medio de la negociación. Los socialistas aseguran que los morados les llegaron a anular alguna reunión. Y es así, admiten en Podemos. Suspendieron la que tenían convocada justo después de que el Gabinete dio luz verde a un texto que no les consultaron.

El Gobierno asume el «revés» en el Congreso, pero también ve «un elemento positivo»: ERC y el PDECat votaron distinto. Los republicanos rechazaron el decreto y los posconvergentes lo apoyaron. Los socialistas quieren explorar esas divergencias cara a la negociación del Presupuesto.

Los republicanos no lo respaldaron porque el texto no incluía un índice de limitación para los precios abusivos en las grandes ciudades. PDECat denunció la insuficiencia del decreto pero decidió convalidarlo.