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Sánchez da por zanjada la crisis del debate y mira al centro

El líder del PSOE pide a la 'derecha' que evite los 'insultos' Intensifica la llamada a 'concentrar el voto' en sus mítines

 

Sánchez da por zanjada la crisis del debate y mira al centro -

Juan Ruiz Sierra
19/04/2019

La discusión entre los miembros de la ejecutiva del PSOE sobre qué hacer con el o los debates electorales, a través de múltiples mensajes de whatsapp, se extendió hasta el jueves por la noche. Nadie tenía una opinión muy rotunda; muchos consideraban que no se había gestionado bien. Algunos dirigentes socialistas defendían que Pedro Sánchez, después de que la Junta Electoral suspendiese la cita que también incluía a Vox, debía acudir no solo al que ya había aceptado de RTVE con Pablo Casado, Pablo Iglesias y Albert Rivera, sino también al de Atresmedia con los mismos candidatos. Otros no lo tenían tan claro. Creían que era correr demasiados riesgos, con el PSOE dominando todas las encuestas. Al final, fue Sánchez quien tomó la decisión: acudiría a ambas citas.

Y ahora el presidente del Gobierno da por zanjada esta crisis, el único sobresalto que ha tenido en lo que va de campaña. Se medirá con los candidatos del PP, Unidas Podemos y Ciudadanos dos días seguidos: lunes y martes. Algo completamente inusitado. Una prueba más, considera Sánchez, de la necesidad de regular los debates.

Así que el líder socialista llegó este viernes a San Sebastián, donde protagonizó un acto fugaz y se dio un pequeño paseo por la parte vieja de la ciudad (ningún incidente), con la incógnita despejada. "Iremos al debate con guante blanco, a seguir explicando nuestras propuestas y reivindicar lo mejor de la política: progreso, diálogo, tolerancia Espero que la derecha y sus tres siglas entiendan que debatir no es insultar, no es mentir, no es crispar", dijo durante el acto. Pero este es un anhelo en el que el jefe del Ejecutivo confía poco o nada, porque después añadió: "Visto lo visto y escuchado lo escuchado, me parece bien que pongan los debates fuera del horario de protección infantil, porque las cosas que dicen sobre mi persona".

Todos contra él

En la dirección del PSOE dan por hecho que la cita será muy bronca, con Casado y Rivera acusando a Sánchez de rendirse ante el independentismo y con Iglesias, en el momento más complicado de su carrera política, marcando distancias con el presidente del Gobierno, a quien suele retratar como alguien en quien no se puede confiar para que desarrolle por sí solo políticas de izquierda. Pero eso a Sánchez le puede venir bien, creen en su partido. Desde que adelantó las elecciones, hace un par de meses, el jefe del Ejecutivo impulsa el relato del 'todos contra mí', en el que él aparece como la única opción "sensata, moderada y cabal" para el próximo 28 de abril.

Ahora que ha recuperado a los votantes tradicionalmente socialistas que se marcharon a Podemos en los últimos años, con Casado y Rivera "siguiendo la estela de Vox" y escorándose a la derecha, Sánchez busca el centro. En casi todos sus mítines, como el de San Sebastián, hay un momento en el que apela a su electorado de toda la vida pero pide también el voto a aquellos que nunca han apoyado al PSOE, que incluso pueden tener una mala opinión de él, pero que ahora, al comprobar en qué consisten las alternativas, quizá depositen la papeleta socialista en la urna.

El presidente ha intensificado en los últimos días sus llamadas a la "concentración del voto", porque el PSOE, señala, es la única fuerza capaz de derrotar a las "tres derechas" y su propósito de hacer "retroceder a España 40 años". Pero no tiene pensado cambiar apenas su guión en este segundo tramo de campaña, según sus colaboradores más cercanos. Seguirá basando su discurso en las mejoras sociales logradas en el último año, desde la moción de censura, y en las que quedan por conseguir si se mantiene en la Moncloa durante la próxima legislatura.

"Las derechas están en debates minúsculos, muy estrechos", argumentan en la dirección del PSOE, señalando a los continuos mensajes sobre la presunta connivencia del PSOE con el independentismo en contra de la unidad de España. Sánchez, continúan las mismas fuentes, piensa elevarse sobre las acusaciones de Casado y Rivera con "una actitud zen". Al presidente le hubiera gustado que Vox también debatiera, pero su ausencia, señalan en su entorno, perjudica sobre todo al PP, porque agrandará la figura de Santiago Abascal, líder del partido de extrema derecha. "Alimentará su victimismo".