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ACTRIZ EMOCIONAL

Claire Danes: intensa, no; lo siguiente

Empieza el fin de 'Homeland', la serie que le brindó el complejo personaje de Carrie Mathison

 

Claire Danes, en 'Homeland' -

JUAN MANUEL FREIRE
15/02/2020

En un principio, 'Homeland' iba a ser un trabajo más sencillo para Claire Danes. Su personaje en la serie, la agente de inteligencia Carrie Mathison, vería morir al sargento Brody (Damian Lewis) ya en la primera temporada. Pero, vista la aceptación, entre los espectadores, de ese romance turbulento se decidió mantener vivo y peleón a Brody durante otro par de temporadas. Así, lo que iba a ser una franquicia sobre seguridad nacional se desdobló en torturado drama amoroso. Mathison no solo debía lidiar con su trastorno bipolar, sino con su lucha interna entre mente y corazón.

Era un regalo de personaje, en definitiva, para una actriz conocida y confesamente intensa, al parecer también en su vida privada. De Carrie Mathison se dijo que era una terrible simplificación de los bipolares (no todo es tan blanco ni tan negro en esta enfermedad mental), pero no se puede negar que era un personaje interesantemente complicado (e imposible de dejar de mirar); cuando el cine empezaba a dejar de tener papeles relevantes para actrices menores de 30, vinieron las series de prestigio al rescate.

Durante casi una década, Danes sufrió toda clase de calamidades en una serie de intensidad siempre al límite, como era de esperar en una creación (basada en la israelí 'Hatufim') de Alex Gansa y Howard Gordon, productores de '24'. Ahora, la actriz puede descansar. La serie se acaba con su octava temporada, recién estrenada en Estados Unidos y a punto de hacerlo en España: el próximo domingo, día 23, en Fox.

Entre el 'blockbuster' y la miniatura 'indie'

Nacida en Nueva York en 1979, Danes iba para bailarina, pero antes de cumplir los 10 había decidido que lo suyo era ser actriz. Debutó en la tele en 'Ley y orden' (como adolescente asesina!) y rodó un piloto con Dudley Moore que no fructificó. También 'Es mi vida', el drama 'teen' que la reveló, estuvo a punto de quedarse en nada: el piloto permaneció en una estantería durante un año. Cuando la serie salió adelante, la alegría duró poco (19 episodios), pero los críticos se habían quedado con su cara. Aquí había actriz.

En 1994, año del estreno de 'Es mi vida', llegaron a los cines las 'Mujercitas' de Gillian Armstrong. Claire era Beth, la hija más tímida de los March, el papel antes interpretado por Jean Parker o Margaret O'Brien y después por Eliza Scanlen. A finales de los 90, su intensa mirada azul era inescapable: repitió con Winona Ryder (Jo en 'Mujercitas') en 'Donde reside el amor'; se convirtió en la Julieta del Romeo de DiCaprio; rodó una adaptación de John Grisham ('Legítima defensa') a las órdenes de Coppola, y fue Cosette en la adaptación de 'Los miserables' de Bille August.

Danes aportaba fuerza dramática a toda clase de proyectos, del más grande, como 'Terminator 3: La rebelión de las máquinas', al más pequeño, como 'Shopgirl', triángulo amoroso indie con Steve Martin y Jason Schwartzman. En el drama sobre recuerdo, amor y muerte 'El atardecer' conoció a Hugh Dancy, con el que lleva casada 10 años y tiene ya dos hijos, Cyrus y Rowan.

La década pasada fue decididamente intensa para Danes: siete temporadas de 'Homeland', dos Emmy por esa serie (el primero lo obtuvo por encarnar a la zoóloga autista Temple Grandin), dos hijos Ahora tiene delante de sí la oportunidad de abrirse en otras direcciones, e incluso, quién sabe, atreverse con un papel que no requiera abrirse en canal emocionalmente. Pero ella podría leer un listín telefónico y convertir la lectura en cuestión de vida o muerte. O todo o nada. Todo es importante.