+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

PSICOLOGÍA

Síntomas del síndrome del abuelo esclavo

Cuidar de los nietos genera desgaste a nivel físico y emocional

 

Dos abuelos juegan con sus nietos. - ALBERT BERTRAN

ÁNGEL RULL
31/01/2019

Cuando los nietos pasan más horas con los abuelos que con los padres y se genera un exceso de responsabilidad, puede aparecer el síndrome del abuelo esclavo. Esto nos genera cansancio, estrés y síntomas de ansiedad.

Cada vez son más los abuelos y abuelas que cuidan a los nietos mientras los hijos están trabajando. Aparece entonces una responsabilidad excesiva, que a veces nadie les impone, ya que notan un sentimiento de validez que hacía tiempo que no sentían. Aspectos que sí hay positivos pero que no compensan los negativos

LO POSITIVO

Con la llegada de la jubilación, muchas personas no se sienten válidas. Tienen más tiempo libre y no saben cómo gestionarlo. Empeora ya que el sentido vital que creían tener en el trabajo desaparece. Pero el cuidado de los nietos hace que empiecen de nuevo a sentir vitalidad y energía. Se entretienen y palian la soledad, estrechando aún más los vínculos familiares. Su estado de ánimo aumenta y mantienen una alta actividad física y cognitiva.

El tiempo con los abuelos hace que los niños estén más tiempo con figuras de apego. Con el ritmo de trabajo paterno, de no estar con los progenitores, tendrían que estar con cuidadores. Aunque estrechan también lazos, los abuelos les ofrecen un entorno de confianza donde se sienten más seguros.

SÍNDROME DEL ABUELO ESCLAVO

Cuando los mayores cuidan de los más pequeños aparece la cooperación y la entrega. Los lazos afectivos aumentan y hay aspectos positivos para todas las partes. Si embargo, se mantiene en un inestable equilibrio: puede aparecer sobrecarga, estrés y ansiedad. La energía es consumida y más que colaborar sienten que son esclavos. El afán de ayudar o la exigencia de los hijos repercute negativamente en su salud.

El bienestar físico y emocional tiene que ser restaurado, partiendo de que hay que poner límites y reclamar el espacio que necesitamos. Deben hablar con los hijos desde la asertividad, expresar los derechos y buscar una solución beneficiosa para todos. Sino los momentos que pasen con los nietos nunca estarán llenos de disfrute, que es en lo que se debe basar. Aunque se puede ayudar a la familia, no hay que hacerlo desde el sacrificio y la esclavitud.

Muchas veces, los hijos no son conscientes de la situación por la que se está pasando. Por eso, hay que expresar la queja, comentar cuál es la situación y qué consecuencias está teniendo. De esta forma, siendo claros, es como se resolvería. Y no hay ningún problema por expresar que algo va mal.

Pero ¿cuáles son los indicadores de que algo está funcionando incorrectamente y podríamos estar ante el síndrome del abuelo esclavo?

- No hay disfrute con los nietos.
- Estrés y aparición de ansiedad: dolores de cabeza, tensión muscular, problemas de sueño.
- No sientes satisfacción con el día a día.
- No hay tiempo para uno mismo o para el ocio.
- Hay baja energía y las horas de descanso nunca son suficientes.
- Hay que dejar los miedos y hablar de forma directa. La mejor forma de hacerlo es desde lo    constructivo y lo proactivo. Aportar soluciones o alternativas. Que el tiempo que los abuelos pasan cuidando a los nietos se reduzca, que no siempre sean ellos quienes vayan al pediatra o que les apuntes a clases después del colegio. Todos necesitan tiempo.

   
Escribe tu comentario

Para escribir un comentario necesitas estar registrado.
Accede con tu cuenta o regístrate.

Recordarme

Si no tienes cuenta de Usuario registrado como Usuario de El Periódico de Aragón

Si no recuerdas o has perdido tu contraseña pulsa aquí para solicitarla