La primera ministra británica, Theresa May, se arrancó ayer a bailar con unos niños durante una visita a una escuela de Ciudad del Cabo, en la primera etapa de su viaje oficial a África.

Los pasos de baile de la 'premier' han levantado una polvareda en su país, donde los medios se debaten entre calificar su gesto como "humano" o "ridículo", mientras que en Sudáfrica han valorado la buena voluntad de May y la han comparado con las maneras del fallecido Nelson Mandela.

Vestida con americana roja, pantalón negro y bailarinas de leopardo, la jefa del Ejecutivo británico ha intentado seguir el ritmo y los movimientos de los pequeños, aunque con escaso éxito.

"Imagino que mis competencias de bailarina no me permitirán participar en 'Strictly' (un 'talent show' de baile de la tele británica)", ha reconocido May en declaraciones al 'Guardian'. El rotativo ha calificado a la dirigente con una "nevera tambaleante" y ha considerado que uno solo puede "reírse de us incapacidad fundamental para dominar las habilidades humanas básicas".

"Probablemente jamás ha parecido más humana", ha juzgado, por su parte, 'The Telegraph', que no ha desaprovechado la ocasión para ironizar con los movimientos de May, a quien compara con un "títere recibiendo descargas de Táser (pistola eléctrica)".

El 'Liverpool Echo' habla de una secuencia "hilarante". "El intento de baile de Theresa May es una de las cosas más vergonzosas de la historia", añade.