El primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan ha ganado las elecciones presidenciales de Turquía en la primera vuelta. El dirigente islamista ha recibido el 51,8% de los votos con el recuento al 99%, según ha informado la Comisión Electoral turca.

El principal candidato opositor, Ekmeleddin Ihsanoglu, ha obtenido el 38,5% de los votos, mientras que el izquierdista kurdo Selahattin Demirtas se ha quedado con el 9,8%. Al superar el 50% de los votos, Erdogan se ha hecho con la presidencia de la República Turca sin necesidad de acudir a una segunda vuelta, que estaba prevista para el próximo 24 de agosto.

Más poder

El presidente de Turquía tiene poderes limitados y un papel más bien ceremonial, aunque Erdogan ha subrayado que quiere emprender una reforma legal para otorgar más poder al jefe del Estado.

Para esa reforma se requiere un cambio constitucional que solo sería posible con una amplia victoria del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), que lidera Erdogan, en las elecciones legislativas del 2015.

Hasta entonces Erdogan ha prometido una presidencia "activa", utilizando todas las funciones del cargo, como la posibilidad de convocar y presidir las reuniones del gabinete de ministros.

Erdogan, que ha estado al frente del Gobierno turco los últimos 12 años, no ha ocultado su deseo de seguir en el poder al menos hasta el 2023, cuando se conmemora el centenario de la fundación de la República Turca. Para ese año ha prometido que Turquía ya se habrá situado dentro del club de las 10 mayores economías del planeta.

Baja participación

Unos 53 millones de turcos estaban llamados este domingo a las urnas y la participación se ha situado en el 74%, según los medios turcos, muy por debajo del 89% de las elecciones locales de marzo pasado.

Todos los analistas coincidieron en que una baja participación beneficiaría a Erdogan, ya que su electorado conservador es más fiel que el de los partidos laicos de la oposición.

Sin rivales de entidad

El principal rival de Erdogan, Ekmeleddin Ihsanoglu, de 70 años, no ha despertado entusiasmo entre los votantes de los dos partidos opositores que lo propusieron como candidato conjunto, el socialdemócrata CHP y el nacionalista MHP, y sus resultados han estado por debajo de los apoyos que esas formaciones suelen obtener de forma combinada.

El tercer candidato, el joven político kurdo Selahattin Demirtas, ha logrado un muy buen resultado para su formación, el prokurdo BDP, que nunca ha tenido más del 7% de los votos, al conseguir la adhesión de votantes laicos atraídos por su ideario de izquierdas.