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Gente a la últim@

Ariadna Redondo: «Cuando conectas, sabes que todo ha valido la pena»

 

Ariadna Redondo. - EL PERIÓDICO

Adriana Oliveros Adriana Oliveros
14/04/2019

Antes de ‘Got Talent’, esta aragonesa llevaba una larga trayectoria en la música. El programa popularizó su talento. Une el piano con un ‘loop station’ que le permite ser su propia banda. Más allá de sus versiones, hay un mundo. Y un disco que empieza a grabar mañana.

–Primavera intensa… ¿Me cuentan que está preparando disco?

–¡Y no te mienten! (risas) Exactamente, entro al estudio en menos de un día, aunque todavía no sé cuándo saldré de allí.

–¿Cómo nació este proyecto?

–La versión divertida es un cambio de mobiliario, cuando pasé de tener el piano pegado a la pared a tenerlo al lado de una ventana, me di cuenta de lo bonito que era y de lo desaprovechado que estaba. La cruda realidad es que llegó un momento en el que la única manera que tenía de volver a actuar era acompañándome yo solita, y ahí fue cuando empecé .

–Muchos la descubrieron por su participación en el programa ‘Got Talent’, pero detrás había una larga carrera...

–Como cantante, sí. De hecho, tan larga que ni me acuerdo (risas).

–¡La tuvo con Risto en todo el programa! Y supo darle la réplica…

–Creo que a Risto le gustó mi actuación pero el papel que interpreta como jurado es contrario a un perfil tan despreocupado como el mío. Yo me tomé el paso por el programa como una experiencia divertida olvidándome de las presiones.

–¿Cómo empezó con esto de la música?

–Supongo que tiene que ver la familia y el entorno en el que nací. No recuerdo un solo día sin música. En mi casa, en el coche… Eso hacía que yo estuviera todo el día cantando y bailando. Era una niña que cantaba, no muy bien por cierto, pero lo suplía con desparpajo. Después crecí y estudié algo que no tiene nada que ver con la música y estuve trabajando en Francia e Inglaterra, donde escuché lo que después influiría en mi música. Cuando volví empecé a hacer mis pinitos con un grupo de pop (Baskerville) y ahí comenzó todo.

–Y luego llegó Alonso y Ariadna…

–Esa etapa supuso una evolución musical y una profesionalización. Ahí empecé a vivir de la música. ¡O a mal vivir! (risas).

–En aquella época, algunos la vimos cantar, pero no con un piano a cuestas...

–La guitarra en manos de Alonso era más que suficiente. Cualquier otro instrumento no hubiera dado tan buen resultado y más entonces, que yo no sabía ni tocar.

–Sus versiones, con el sampler o ‘loop station’, haciéndose los coros a sí misma, tienen muchos seguidores en YouTube.

–Supongo que ese instrumento o como yo le llamo, «mi aparato», aporta un elemento de originalidad a la versión, hay gente que le llama la atención porque nunca ha visto nada igual y hay gente que ya lo conoce pero no deja de sorprenderle

–¿Cómo son esos ‘loops’? ¿Cómo empezó a jugar con el sampler?

–Ese aparato es mi media naranja. Me enamoré a primera vista. No solo es un instrumento para cantantes, pues tienes que ser un poco hiperactivo para usarlo, estar en muchas cosas a la vez, saber armonizar y tener buen oído. Si, además, te gusta la improvisación es el compañero perfecto.

–Así que, ¿trabaja muchas veces sola?

–Sí, aunque como estoy en varias cosas. Por ejemplo, estoy en un tributo a Mecano con el que sí que tengo un grupo.

–¡Cierto! Pero, más allá de sus versiones y sus proyectos, compone.

–Es algo que no puedo evitar. La música que he ido escuchando a lo largo de mi vida sigue dentro de mi cabeza mezclándose, transformándose y queriendo salir. Algunas incluso aparecen en sueños.

–¿Cuáles son sus referentes musicales?

–Sara Bareilles, Imogen Heap, Ingrid Michaelson, Kimbra, Ider, Camille o Natalia Lafourcade. Son mujeres, pero no solo tienen eso en común. Son compositoras, autoras, y sobre todo, autosuficientes.

–Cuando tenga el disco en sus manos… ¿Qué planes tiene?

–Me encantaría decirte que sé lo que voy a hacer y los pasos a seguir, pero como improviso más de lo que me gustaría...

–Lleva muchos años batallando. De hecho, leí una frase suya que creo que tiene mucha profundidad: «Yo quiero vivir de la música, pero vivir bien».

–Dicho así, parece un poco superficial, da la sensación de que no tengo suficiente con vivir de la música sino que necesito llenarme de lujo. Pero esto lo dije precisamente en Got Talent, y lo acompañé con la frase “no como ahora que lo tengo que hacer todo yo». Soy yo la que se gestiona, se produce, soy mi mánager, mi técnico de sonido y mi banda. Y este mundo es muy cruel para estar sola y más siendo mujer. A veces dan ganas de tirar la toalla, pero como también soy mi jefa, no me lo permito. Porque cuando ves a esa persona que te está escuchando, el momento en el que conectas, te das cuenta de que todo ha merecido la pena.