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David Robles: «Paradójicamente, con los bomberos no subo escaleras»

 

David Robles. - JAIME GALINDO

Ignacio Martín Ignacio Martín
22/01/2019

Este bombero zaragozano de 44 años ha batido un récord Guinness subiendo escaleras. Lo logró el domingo en el World Trade Center de Zaragoza, donde en una hora subió las 18 plantas 18 veces... y pico. 334 pisos en total.

—¿Aún le duelen las piernas?

—Hoy (por ayer) estoy mejor. Pero el domingo me costó. Primero estuve una hora subiendo escaleras y luego otra hora estirando.

—¿Por qué sube escaleras?

—A raíz de unos juegos mundiales de policías y bomberos. Entré en el Cuerpo en el 2006 y en el 2010 me animaron mis compañeros a que me presentase porque yo venía del atletismo. Lo veía un poco exagerado porque ellos entrenaban con el traje de intervención, con 20 o 25 kilos encima, respirando de la botella, con máscara... Pero me insistieron y me di cuenta de que cuando me quitaba el traje iba aún más rápido. Así le cogí el gustillo. Después me enteré de que había un circuito mundial de carreras de escaleras con cabida para todo tipo de deportistas.

—¿De qué disciplina del atletismo llegaba? ¿Siempre en carreras?

--A los 12 años empecé a correr campo a través, pista de aire libre y pista cubierta en medio fondo y fondo. De adulto compaginaba los crosses con los 1.500 y el 3.000 obstáculos. Hasta que en el 2004 tuve una rotura en el tendón de Aquiles. En ese tiempo inactivo aproveché para prepararme las oposiciones a bombero.

--¿Resulta más dura la prueba física o mentalmente?

--El aspecto mental es fundamental. A partir de los tres cuartos de hora necesitas estar fuerte. Esta vez tuve la suerte de que tener mucha gente apoyándome en todas las plantas y al final me llevaron un poco en volandas. Fue la clave porque en la penúltima subida me atranqué muscularmente. Sin embargo, en la última cambié el ritmo e incluso terminé corriendo. Las sensaciones fueron muy buenas, la verdad.

--¿Qué tipo de entrenamiento hace?

--El 70% lo baso específicamente en escaleras. Hago tres sesiones mínimo.

--¿No se le quejarán los vecinos?

--¡Pues alguno me ha llamado la atención! (risas). Que me fuera a un gimnasio, me decía. Pero, claro, ahí no tengo 10 plantas como en mi edificio. Ahora, de todas formas, me entreno en el World Trade Center, donde hace tiempo que me dieron autorización y estoy como en casa. Incluso mejor.

—¿Cuál es el edificio más alto que ha subido corriendo?

--El Empire State, en Nueva York, 86 plantas. Pero es otro tipo de competición, a una sola ascensión. Cuesta unos 11 minutos y acabé octavo.

--¿Se le cachondean los compañeros?

--La verdad es que sí. Me dicen que estoy mal empleado. He ascendido hace poco a oficial conductor y en este puesto se tienen unos cometidos totalmente diferentes a subir escaleras. Yo me quedo abajo con el sargento de Bomberos coordinando todo un poco. Es paradójico, pero justo aquí es donde no subo escaleras. Suben casi todos menos yo. Si tengo que subir es que la cosa está muy mal... Mis funciones son que el vehículo dé agua a la presión que sea conveniente y que la autoescala efectúe los movimientos para el salvamento de las personas.