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DOBLES PAREJAS

Julia Lorenzo: «La educación musical es importante por los hábitos»

 

La violista y musicoterapeuta inauguró en octubre el Espacio Betovi (calle Arzobispo Apaolaza) en el que apuesta por hacer posible el aprendizaje musical a todas las personas con un proyecto inclusivo. - CHUS MARCHADOR

Daniel Monserrat Daniel Monserrat
30/01/2019

Julia Lorenzo,es una violinista y musicoterapeuta que inauguró en octubre el Espacio Betovi (calle Arzobispo Apaolaza) en el que apuesta por hacer posible el aprendizaje musical a todas las personas con un proyecto inclusivo.

—¿Qué ofrece este Espacio Betovi que abrió sus puertas en octubre?

—Por un lado, clases y sesiones de música que yo doy y, por otro lado, la posibilidad de alquilar las salas para realizar otras actividades. La idea es que Betovi, que es el proyecto que estaba ya moviéndose por diferentes sitios se centre aquí. Es decir, abrir la puerta a otras personas, por eso se llama Espacio Betovi y no escuela de música.

—¿Qué tiene de especial?

—La parte de los bebés es innovadora porque en Zaragoza hay muchos y no hay muchos centros. Y por otro lado, intentamos que este espacio sea inclusivo, está abierto a personas con discapacidad intelectual, autismo y discapacidades diferentes para que puedan estar en todos los grupos integrados con los demás niños. Lo ideal sería que desde bebés se mezclaran con otros con discapacidad pero, aunque hemos tenido alguno con algún problema, no suele haber tantos. Creo que más que hacer musicoterapia para personas con discapacidad o clases de lenguaje musical, he conseguido llegar a un punto intermedio que son las sesiones de música donde se aprende música pero hay inclusión. Se aprende algo más que la música y eso puede ser referente. No es una escuela para formar grandes músicos que se vayan a dedicar a la música.

—¿Qué les aportan estas sesiones?

—Un lenguaje diferente al que estamos habituados y la idea es que igual que hablamos a un bebé desde que nace y lo hacemos con frases completas sin esperar que diga nada, aquí le ofrecemos todo el abanico musical, melodías y métricas desde pequeñitos para que sea algo que tengan interiorizado, un lenguaje diferente al hablado. Les acompañamos en el desarrollo con la música y se ve en las sesiones cómo ellos van creciendo, les ayudas a adquirir cosas de motricidad, expresión… todo a través de la música y todo divirtiéndose.

—¿Sería necesaria más educación musical en la sociedad?

—Creo que sí. Para mí, las clases de violín no son importantes para que sean profesionales del violín sino por los hábitos que les hace coger, la capacidad de esforzarse, la paciencia para estudiar, la capacidad de gestionar la frustración cuando algo no sale y tienes que volver a insistir… Les viene muy bien a los niños en su desarrollo general así que sí, sería necesario que hubiera más educación musical.

—¿Cuántos alumnos tiene ahora el Espacio Betovi?

—Ahora mismo, habrá alrededor de 120 alumnos y el 70% de ellos son bebés. Estos alumnos son los estables que se matriculan y están para el curso entero pero tenemos, además, 30 o 40 bebés más al mes que vienen, aparte, a talleres los sábados.

—¿Son actividades independientes?

—Sí, en fin de semana tenemos talleres para los bebés porque hay muchísima gente y tenemos lista de espera en los grupos de entre semana. Doy clases a once grupos y ya no podemos abrir más de momento. Por eso, decidí dos sábados al mes hacer talleres sueltos de música para bebés.