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MUJER Y DEPORTE

El flechazo de una ganadora

Flor Muñoz comenzó en el tiro con arco por casualidad a los 30 años y en los 20 siguientes acumuló 22 títulos nacionales en su palmarés

 

Flor Muñoz posee un extraordinario currículum deportivo. - SERVICIO ESPECIAL

RAQUEL MACHÍN
12/10/2019

Hay veces que el deporte se te mete dentro y no hay manera de sacarlo. El único antídoto para ese veneno es practicar una y otra vez, prepararse y acabar siendo mejor que los demás. Le sucedió a Flor Muñoz que, hoy ya retirada, posee un currículum espectacular. Comenzó en el tiro con arco rondando la treintena, con dos hijas, y durante veinte años fue 11 veces campeona de España y cinco subcampeona en tiro de campo, 7 veces campeona y dos subcampeona al aire libre, cuatro veces campeona y cinco subcampeona por equipos, estuvo en ocho Mundiales, Europeos, grandes premios... Además, se ha encargado de difundir su deporte tanto como monitora en el Club Almogávares como en todas aquellas actividades que han organizado las diferentes administraciones.

Flor Muñoz se inició un poco por casualidad, porque unos vecinos tiraban y su marido empezó a ir con ellos, pero el flechazo fue irreversible. «Empecé entrenando prácticamente con el horario de un trabajador, más el gimnasio porque tienes que tener resistencia física. Ocho horas diarias tranquilamente. Dejar a mis hijas en el colegio, marcharme a entrenar, ir a recogerlas para comer, dejarlas otra vez y volver a entrenar. Esa era mi vida. Y cuando podía, gimnasio. Y como ama de casa y madre tenía que compaginarlo para llegar a todo», señala. Para eso fue imprescindible su marido, Esteban Oliván. «Si no hubiera sido por él yo no hubiera podido hacer ni la mitad de lo que hice. Gracias a su ayuda y colaboración me podía marchar. Había veces que con con la selección estaba una semana fuera y él se quedaba solo con las dos niñas. Sin él, imposible», recuerda.

Esta campeona explica que el tiro con arco es un deporte muy técnico pero apto para cualquier persona, que no discrimina ni por sexo ni por edad. Las mayores dificultades están en el aspecto económico. «Hay cuatro modalidades de tiro con arco y yo tiraba tres: circuitos de campo, pista olímpica y sala. Había años que me clasificaba para los tres internacionales con lo que todo eso supone de sacrificios, entrenamientos, dejar a tu familia y el coste económico. Acababa todos los años en números rojos deportivamente. Siempre me costaba dinero. La federación sí nos pagaba lo que era la salida internacional pero era lo único, no nos daban nada. En los ochenta sí te daban un dinero en el bolsillo pero que según donde ibas no te daba ni para el café. Y cuando viajas tienes que llevar cuatro o cinco flechas, y no son baratas», explica.

El patrocinio privado casi no existe en un deporte minoritario en España y las ayudas públicas van y vienen al vaivén de las crisis. «En Huesca contamos con la inestimable ayuda del ayuntamiento y del patronato municipal de deportes», señala. Ese aspecto es el que retrae a muchos tiradores a la hora de competir y prepararse, porque Muñoz considera que en Aragón el tiro con arco goza de buena salud. «Hay clubs muy potentes, aquí está el Almogávares pero en Zaragoza está el Alfajarín, el Zaragoza. Hay muchos clubs en la comunidad y ayudamos mucho, intentamos ayudar a la gente, fomentar la unidad de grupo, porque cuando tiramos por equipos todos dependemos de todos, intentamos que la gente se lleve lo mejor posible».

A sus 58 años se ha desvinculado por completo de la práctica deportiva, aunque conserva amistades por todo el mundo. Pese a su currículum, Flor Muñoz no se considera un referente. «Lo único que puedo decir es que estoy contenta de lo que he hecho, de los resultados que obtuve. También he sido una persona considerada dentro del tiro con arco porque estuve en la comisión de mujer y deporte en la Federación Española, en la comisión del Comité Olímpico, así que creo que dentro del mundo en el que me he movido he llegado hasta donde he podido». A lo más alto.