+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Editorial

Un 2018 para despejar incertidumbres

 

02/01/2018

El año que comienza va a ser el primero sin convocatorias electorales, tras varios ejercicios en las que estas se han sucedido en España y con una alto grado de convulsión social y política. Queda por delante cómo se resuelven las incógnitas políticas derivadas del 21-D, tras unos meses en los que el conflicto catalán se adueñó de la actualidad. En Aragón, el 2018 será el último curso completo de la legislatura en el Ejecutivo PSOE-CHA, una proyección que cuenta con un Podemos, crítico, pero más pragmático y menos tenso que en etapas anteriores. En la capital aragonesa , el año previo a la cita electoral del 2019, permitirá ver la transformación que sufre el Mercado Central y la reforma de la avenida de Cataluña, con unas relaciones entre la izquierda simpre delicadas y con conflictos pendientes con la DGA, como el que afecta al impuesto de contaminación de las aguas (ICA) o a la deuda del tranvía.

Sobre la corrupción, en España habrá sentencia del caso Gürtel, un obstáculo para que el PP recupere votos en su disputa con Ciudadanos (C’s), agudizada tras el 21-D. Frenar a C’s será también objetivo del PSOE, cada vez menos preocupado por su flanco izquierdo con el desinfle de Podemos.

El 2018 se inicia con una economía que en Aragón ha permitido consolidar la senda de la recuperación y alcanzar una de las más bajas tasas de paro, pero en la que también persisten fuertes lagunas en la calidad del empleo y en la remuneración. El mundo también se ha vuelto más peligrosoque el de principios del 2017. Eso se debe fundamentalmente a la errática, egoísta y aislacionista política de Trump, que, con su consigna de América, primero, ha cercenado la multilateralidad en Oriente Próximo –ha reconocido a Jerusalén como capital de Israel y ha amenazado el pacto nuclear con Irán-- o en los acuerdos comerciales, y ha situado a China y a Rusia –pese a sus devaneos con Putin– como enemigos en la estrategia de la Casa Blanca. Trump ha sido en el 2017 todo lo malo –o peor– que pronosticaban sus bravatas en la campaña electoral y su pugna barriobajera con Corea del Norte es el mejor ejemplo. Hay que confiar en que en el nuevo año se intensifique la lucha contra la violencia machista y el acoso sexual, tema en el que el juicio de La Manada y las numerosas denuncias surgidas en Hollywood deben ser un aldabonazo para acabar con esas lacras.