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El artículo del día

8 de febrero: más hechos, menos palabras

En política, ejercer el poder es contribuir a solucionar los problemas que afectan a la gente

 

8 de febrero: más hechos, menos palabras -

MANUEL Pina Lasheras
06/02/2019

Resulta evidente que la crisis que comenzó en 2008 y las políticas aplicadas en nuestro país desde entonces, han reducido nuestro Estado del Bienestar y han atacado nuestros derechos laborales y sociales. Pero en los últimos meses, desde el triunfo de la moción de censura, se ha abierto un periodo de expectativas en quienes exigíamos una salida justa de la crisis ante la posibilidad de cambiar las diferentes reformas impuestas estos años.

De momento los resultados son escasos, sobre todo en lo referido a la legislación laboral que ha provocado precariedad y empobrecimiento a los y las trabajadoras. Por eso, en CCOO llevamos tiempo pidiendo una agenda social que acabe con los bajos salarios y con la desigualdad a través del empleo de calidad, de una NC más equilibrada, de un crecimiento justo y de unos sistemas de protección públicos, suficientes y solidarios.

Desde 2014 la economía española crece sin parar y han aumentado los beneficios y dividendos empresariales sin que este incremento de la actividad económica y de la riqueza haya llegado a los trabajadores y trabajadoras y a la mayoría social a pesar de haber sido quienes han sufrido los efectos de las políticas de austeridad. El país crece pero no reparte.

Estamos convencidos que el crecimiento económico sin derechos, con bajos salarios y empleos precarios es insostenible en el tiempo y por eso, nuestras reivindicaciones y nuestro trabajo en los últimos meses se han centrado en exigir el reparto de la riqueza que se genera y en la recuperación de los derechos perdidos.

CCOO y UGT llegamos a un acuerdo el pasado año con los empresarios, el AENC, sobre la subida de salarios y hemos empujado para conseguir el aumento del SMI, de las pensiones y del sueldo de los empleados públicos. Pero exigimos ir más allá, ya que las reformas estructurales permanecen intactas. Derogar las reformas laborales y de las pensiones sería la demostración de que el Gobierno quiere cambiar las políticas anteriores.

Para ello, llevamos meses negociando en el ámbito del diálogo social y creemos que es el momento de concretar lo avanzado. No podemos esperar más y sobre todo, no pueden esperar más las personas que sufren las condiciones más negativas de esas reformas.

Tenemos acuerdos sobre los subsidios de desempleo, sobre recuperar la prestación para parados de más de 52 años o sobre dejar en papel mojado los aspectos más lesivos de la reforma laboral como son: la continuidad de los convenios mientras estos no sean sustituidos por otros, la ultraactividad, el fin de la prevalencia del convenio de empresa sobre el de ámbito sectorial (que permite bajar salarios), la garantía de aplicación del convenio colectivo en los casos de externalización o subcontratación y un sistema de control de jornada. Sin aprobar estos acuerdos no podremos avanzar en otros temas como la igualdad, la contratación, la flexibilidad interna o los EREs.

Los sindicatos somos conscientes de la situación política por la que atraviesa el país y de la debilidad parlamentaria del Gobierno actual o de que CEOE no ayuda con su postura, pero también lo somos de que ni una cosa ni otra puede suponer que no se lleven al parlamento nuestros acuerdos con el Gobierno. En política ejercer el poder es contribuir a solucionar los problemas de la gente.

También hay que exigir a los grupos políticos que apoyaron la moción de censura que no defrauden las expectativas creadas y que tendrán difícil explicar que sostienen las reformas de la austeridad, de la precariedad y de la desigualdad por reivindicaciones partidistas.

Por eso, el 8 de febrero miles de delegados de CCOO y UGT nos reunimos para exigir avances en la negociación colectiva y en la recuperación de derechos. Es el momento de que empresarios y Gobierno apliquen los acuerdos alcanzados o las movilizaciones que ahora iniciamos crecerán en intensidad y se prolongará en el tiempo. Apostamos por la negociación y el diálogo social, pero hay que pasar de las palabras a los hechos, de criticar la reforma laboral a cambiarla. Los ciudadanos y los y las trabajadoras necesitamos más hechos y menos palabras.

*Secretario general CCOO Aragón

   
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