+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

Alemania toma el mando

 

01/07/2020

El semestre de presidencia de Alemania en la Unión Europea debe servir para desatascar asuntos clave en el devenir inmediato de los Veintisiete, singularmente el programa de reconstrucción diseñado por la Comisión, que cuenta con el respaldo de la cancillera Angela Merkel y del presidente de Francia, Emmanuel Macron, tal como ayer quedó de manifiesto.

El eje franco-alemán sigue siendo la referencia fundamental de las políticas europeas, pero cada vez pesa más el ingrediente alemán, sobre todo en situaciones como la presente, que ha dejado en evidencia las debilidades y limitaciones de la economía francesa para sobrevivir sin respiración asistida a los daños causados por la congelación de la actividad durante la pandemia. Nada está garantizado del todo en una discusión que, como ha declarado David Gardner, entraña un «cambio teológico» en la cultura económica de la Unión: la emisión de deuda pública para financiar el fondo de reconstrucción, que incluye un programa de ayudas no reembolsables de 500.000 millones de euros. Con Merkel, asistida por Macron, es más factible que la nave llegue a puerto sin sufrir daños irreparables.

Claro que este no será el único asunto espinoso en los próximos seis meses, pero sí es el que más urge concretar para rescatar a la economía europea de las incertidumbres que la atenazan. Para Francia, Italia y España es fundamental despejar esa incógnita; para otros muchos países, la activación de la segunda, tercera y cuarta economías de la UE es esencial para que se encienda una luz al final del túnel y se suavicen los peores presagios de la crisis social en ciernes. Alemania ni puede ni debe ser la solución permanente a los males europeos, pero en el presente episodio de crisis global es el único socio de la UE que puede acallar a los más reticentes, matizar las exigencias del PPE y convencer a los partidarios de la austeridad de que tal vía ya fracasó una vez.

 
 
1 Comentario
01

Por José S. 1 17:27 - 01.07.2020

DENUNCIA ESTE COMENTARIO

Ayuda: Si considera que este comentario no debe aparecer en este web, por favor indíquenos el motivo y pulse el botón [Enviar aviso].

La Unión Europea es la extensión del dominio alemán por otros medios que no sean las guerras de antaño. Por eso, a Alemania le interesa que la U.E. se recupere de los efectos de la política de la mayoría de sus miembros para con la COVID-19: el consejo científico ha sido aprovechado para eludir la responsabilidad de la toma de decisiones globales no del todo convincentes. Y no es cuestión de censurar alegremente al Gobierno central español que ha hecho lo que ha creído mejor para el país pero tampoco se le puede librar del escrutinio democrático oportuno. La perspectiva histórica dirá si era necesario un cierre social casi total que paralizó derechos civiles básicos y devolvió a la débil economía española al punto de la depresión que comenzara en 2008 y de la que aún no se había recuperado. No obstante, es precisamente en este delicado momento en el que la presidencia de la U.E. recae en Alemania, por fortuna. Angela Merkel ha demostrado una extraordinaria habilidad para cambiar de dirección y adaptarse a nuevas circunstancias. El éxito de la política de la señora Merkel para controlar la COVID-19 en su país le ha dado la credibilidad política que le facilita sacar adelante «… el programa de reconstrucción diseñado por la Comisión [Europea]…», en efecto. A España, concretamente, le vendrá bien la ayuda de la Unión para controlar la enorme deuda estatal generada por la inactividad económica y el respaldo financiero a negocios así como las ayudas a las personas más necesitadas. Angela Merkel también está pensando en el año que viene cuando dejará la cancillería de su país y su legado para el proyecto europeo, o sea, la anhelada unión política. Ahí entran, por ejemplo, la importante negociación de un nuevo tratado comercial con el Reino Unido, el papel de la Unión en un mundo cada vez más polarizado entre los EE. UU. y China o la autosuficiencia de la U.E. para producir sus propios equipos de protección individual en un mundo posC-19. Buen editorial. Un saludo.

Escribe tu comentario

Para escribir un comentario necesitas estar registrado.
Accede con tu cuenta o regístrate.

Recordarme

Si no tienes cuenta de Usuario registrado como Usuario de El Periódico de Aragón

Si no recuerdas o has perdido tu contraseña pulsa aquí para solicitarla