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Inteligencia emocional

‘Ciao, fake news’

 

Nerea Vadillo Nerea Vadillo
19/01/2018

Los rumores corren como la pólvora y las noticias falsas (fake news) se multiplican como la mala hierba, se propagan cual pandemia, ponen en peligro la supervivencia de los sistemas democráticos y la reputación de los mass media. ¿Qué hacer con un virus tan peligroso y difícil de detectar? Las tecnologías cambiaron el mundo y la forma de consumir información. Hoy, solo un 30% de los consumidores digitales acude a las webs de los medios, el 70% restante se informa en otras plataformas. Google y Facebook manejan el mundo y las informaciones falsas se apoderan de la red para influir en debates sociales, intervenir procesos electorales. Lógico que haya que tratar de poner freno a tal inquietante fenómeno que amenaza la continuidad del más antiguo de los actores de la sociedad internacional, los estados. Ante semejante panorama, es entendible la postura de algunos como Francia e Italia que pretenden combatir las noticias falsas promoviendo legislación concreta, frente a otros como Bélgica que no comparten esa fórmula. No les falta razón a estos últimos, pues las prohibiciones legales no han solido ser la mejor de las soluciones a problemas de tal envergadura. Es necesario elaborar un buen plan de contingencia y pensar las medidas más eficaces. Y en ello está la UE, punto positivo para la Comisión Europea, que está consciente del peligro y pretende diseñar una estrategia común. Y es que nada mejor para combatir un mal endémico, que atajarlo con una medida comunitaria. Ojalá que la Unión sea capaz de encontrar un buen ciao (adiós) a las fake news.

*Periodista y profesora de universidad

   
1 Comentario
01

Por Proskrito 17:59 - 19.01.2018

Bueno, en primer lugar hablemos de que como decía aquel : " La verdad es la primera víctima cuando hay una guerra ". Y la verdad es que estamos inmersos en una guerra de clases, donde nosotros ( la mayoría de sufrientes ) vamos perdiendo ( como un señor capitalista dijo en un ataque irrefrenable de serenidad ) . Digamos para contrarrestar el neolenguaje del neoliberalismo , que hablamos de falsedades en ese castellano tan español que tanto gusta a los nacionalistas españoles ( una reiteración ) en lugar de " fakes " , y digamos mentiras en lugar de la cursi " posverdades " . Cuando los principales medios occidentales son los primeros en fabricar con tendenciosidad sus titulares -siendo benévolo - donde el periodismo ha sustituido la información por la opinión editorial ( inducida desde los despachos de los poderes ) no se puede hablar no quejarse del juego , porque sencillamente nuestros medios han utilizado la difusión y manipulación desde siempre ( o casi ) salvo en contadísimas ocasiones. . .