+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

Tres en uno

El Estado no tiene hermanas

El Estado tiene que escuchar a las víctimas, pero no puede renunciar al principio de presunción de inocencia

 

Daniel Gascón Daniel Gascón
23/11/2020

«Todos los esfuerzos de este Gobierno y de este Ministerio [de Igualdad] van dirigidos a convertir el ‘hermana, yo sí te creo’ en un ‘hermana, el Estado te cree’», ha escrito en Twitter Irene Montero. Desde el punto de vista de Unidas Podemos es lógico que así sea. De lo contrario, la costumbre de lanzar denuncias falsas podría resultar ruinosa para su formación.

Unidas Podemos ha tenido que indemnizar al abogado José María Calvente, a quien habían despedido tras acusarlo falsamente de acoso. Esta semana Pablo Echenique, portavoz parlamentario del partido junior de la coalición gubernamental, ha sido condenado por acusar de violación a una víctima de asesinato. El movimiento fue particularmente falto de clase incluso para los estándares de Echenique, que ha logrado que su mezquindad supere a su estulticia y dogmatismo: en su caso, es una tarea meritoria.

Hay bastantes razones para desconfiar de la idea de la ministra. Desde luego no tranquiliza que parta de su formación: Montero ha practicado las acusaciones públicas, a veces como instrumento de campaña electoral, en la combinación de Al salir de clase y revolución cultural que constituye su modelo político.

De manera mucho más decisiva, el Estado tiene que escuchar a las víctimas, pero no puede renunciar al principio de presunción de inocencia, la base de nuestro sistema penal y de una sociedad civilizada. No queda claro lo que quiere decir Montero -el borrador de la ley de igualdad sexual era una chapuza, como señalaron miembros del propio gobierno-, pero sería aberrante invertir la carga de la prueba. Sería arbitrario e innecesario: ya hay instrumentos legales para perseguir este tipo de delitos. Discriminaría a los denunciados en favor de las denunciantes; sería también paternalista hacia las mujeres. (Ya advertía Jill Lepore del curioso origen de la justicia basada en «creer a las víctimas»: una alianza entre cierto feminismo y una derecha religiosa que parecen coincidir en la infantilización e las mujeres.) Como ha escrito Tsevan Rabtan, el Estado no tiene hermanas. Como es ya tradicional, lo que se presenta de manera adanista como un avance es un regreso a un tiempo más brutal y caprichoso. Bajo el disfraz de ideas modernas y progresistas, se pretenden eliminar garantías, procedimientos y prevenciones: los avances que propugnan exigen negar las conquistas de la Ilustración y del liberalismo político, y su proyecto ridículo no conduce a la emancipación sino al oscurantismo y la injusticia.

 
 
4 Comentarios
04

Por José S. 1 19:07 - 23.11.2020

DENUNCIA ESTE COMENTARIO

Ayuda: Si considera que este comentario no debe aparecer en este web, por favor indíquenos el motivo y pulse el botón [Enviar aviso].

Ni la creencia en una es la culpabilidad de otro. Dicho todo lo cual, me quedo con esta mala frase, lo siento: «Esta semana Pablo Echenique, portavoz parlamentario del partido junior de la coalición gubernamental…». No digo que los extranjerismos no se deban usar nunca, todas las lenguas se enriquecen de otras. Pero la voz 'junior' existe en español con un significado que no encaja para nada en este texto, mírenlo si lo desean. El vocablo 'júnior' con acento en la 'u' que el señor Gascón ha clavado tan ricamente sin tilde porque estaba pensando en las avutardas inglesas, para variar, sí lo tenemos. Digo ensueño anglosajón puesto que el significado inglés que encajaría en este contexto sería el de 'novicio', 'juvenil' o, ¿quizá 'subalterno'? pero solo su autor sabe en qué estaba pensando sus lectores, no. De 'júnior' la acepción, creo, tratando de descifrar el propósito del columnista, que mejor encajaría en esas lineas sería esta: «4. adj. Inferior en categoría y experiencia a quienes desempeñan la misma profesión o cargo». Resumiendo, que el uso de 'junior' es desafortunado lingüísticamente. Pero también porque el Gobierno central de coalición español no está compuesto por jóvenes novicios o inexpertos por defecto y *solo* por pertenecer a un partido político determinado. Sin embargo, esta es la conclusión de la que parece partir el señor Gascón *antes* de criticar las acciones de la señora Montero individualmente. Para mí este prejuicioso punto de partida general, aún en una audaz y sincera exposición que se agradece, invita a un mal análisis del articulista como, en efecto, así ha sido. Un saludo.

03

Por José S. 1 19:05 - 23.11.2020

DENUNCIA ESTE COMENTARIO

Ayuda: Si considera que este comentario no debe aparecer en este web, por favor indíquenos el motivo y pulse el botón [Enviar aviso].

El Maestro, mi muy admirado e igual echado de menos en este medio José Luis Trasobares --un respetuoso saludo si lee estas cuatro letras, señor Trasobares-- se refería a veces a los partidos políticos progresistas lo cual me incitaba a observar entonces como ahora que todo depende de a qué se refiera cada cual, como hoy el señor Gascón, cuando hablan de “modernidad” y “progresismo”. Primero habría que ponerse de acuerdo, dependiendo de cada contexto, a qué nos referimos cuando usamos estos superpolémicos términos. Si no, la disensión y la confusión están servidas y cada cual va por un lado. El diccionario de la RAE en esta ocasión, como en tantas otras, no es suficiente. No, porque las definiciones mismas de estas entradas están supeditadas precisamente a lo que cada hablante entienda por los conceptos definidores. Pasa algo parecido con la famosa expresión «sentido común», como cuando para una persona es de sentido lógico tal o cual acción mientras que para otra es un disparate, que cada uno piense en sus ejemplos particulares. Por eso, Daniel Gascón e Irene Montero difieren y no se entienden, porque tanto el uno como la otra están hablando de cosas distintas usando las mismas palabras. Una fórmula ideal para el desastre dialéctico. Y esto, al margen de que el señor Gascón haya encontrado un perfecto filón crítico en la mina del lenguaje que emana desde Unidas Podemos con el que atizar políticamente hablando a quienes están en ¿las antípodas de su pensamiento? Lo que realmente lo delata para irritación de los defensores de la política de UP para con las féminas es la correcta pero tardía alusión en su artículo a la Constitución española. Evidentemente, desde el punto de vista estrictamente jurídico, que no ideológico, sí se le puede recordar a la señora Montero que en nuestro país creer a una persona no se debe confundir escucharla.

02

Por G.O.Y.O.G. 18:40 - 23.11.2020

DENUNCIA ESTE COMENTARIO

Ayuda: Si considera que este comentario no debe aparecer en este web, por favor indíquenos el motivo y pulse el botón [Enviar aviso].

Y el pesadito ya apareció por aquí con toda su sapiencia infinita.... sólo que siempre dice lo mismo, porque lo que es rebatir al columnista, no lo hace, sobretodo porque es una verdad como un templo... Saludos, hombre..

01

Por Don Minervo 9:57 - 23.11.2020

DENUNCIA ESTE COMENTARIO

Ayuda: Si considera que este comentario no debe aparecer en este web, por favor indíquenos el motivo y pulse el botón [Enviar aviso].

¡¡ Coño Gascón !!, que sorpresa, que malos son los rojos todos los días del año. Es muy sorprendente que usted que no ha escrito ni una sola línea sobre el caso Kitchen, bueno, ni de nada que afecte negativamente a su partido, nos dedique un artículo entero sobre este asunto de baja intensidad. Esta vez no ha encontrado usted otro clavo donde agarrarse, de algo había que tirar. Ha empezado usted la semana muy flojito, esperemos que el jueves este algo mejor y con más chicha, con más contundencia.

Escribe tu comentario

Para escribir un comentario necesitas estar registrado.
Accede con tu cuenta o regístrate.

Recordarme

Si no tienes cuenta de Usuario registrado como Usuario de El Periódico de Aragón

Si no recuerdas o has perdido tu contraseña pulsa aquí para solicitarla