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LA OPINIÓN DE JUAN MANUEL ARAGÜÉS

La falsedad del bien común

Hay que arrancar los privilegios y el dominio del pensamiento, la economía y la política, a los que controlan el sistema

 

JUAN MANUEL Aragüés Estragués, Profesor de Filosofía de la Universidad de Zaragoza
24/04/2012

La idea de bien común, asimilable a la de interés general, está presente en la teoría política desde la antigua Grecia. Parte de un presupuesto antropológico previo, la igualdad de los seres humanos. En la medida en la que los seres humanos somos iguales en naturaleza, tenemos intereses compartidos que desembocan en un bien común. El discurso de la Modernidad, al menos de la Modernidad dominante de los Descartes, Kant o Hegel, desde una posición también de defensa de una esencia humana compartida, reafirma esta idea de un bien que es común para toda la sociedad, entendida, a la manera liberal, como agregado de individuos iguales.

Este presupuesto teórico dominante durante siglos en nuestra cultura se ha convertido en un lugar común casi incuestionable en el discurso político sistémico. Así, es preceptiva, para todo gobernante la declaración de que ejerce su acción en busca del bien común. Cualquier medida que se adopte lo será siempre en defensa del bien común. La profunda agresión que el gobierno de Partido Popular está perpetrando contra la ciudadanía es también justificada apelando al bien común, a los intereses del país. Claro que, en algunos casos, resulta tremendamente complicado entender cómo el deterioro de los servicios públicos más básicos, como la sanidad y la educación, puede formar parte de un proyecto tendente al bien común.

 

EN REALIDAD, la cuestión tiene bastante de teórica, pues el bien común no es sino una construcción ideológica que pretende camuflar la diversidad de intereses que atraviesan las sociedades. Frente a esa idea de igualdad de los seres humanos que han defendido las filosofías dominantes desde la antigüedad, hay otra tradición, que nace con los sofistas, con Epicuro y Lucrecio, se desarrolla con Spinoza y que, desde presupuestos materialistas, teoriza el carácter diferencial de los seres humanos. Esa tradición desemboca, en los siglos XVIII y XIX en una serie de filósofos, con Marx a la cabeza, que subrayan la diferencia de los intereses de los individuos en función de su posición social. De manera muy esquemática, argumentan que no son los mismos los intereses del amo y del esclavo, del señor y el siervo de la gleba, del capitalista y el trabajador. Y así describen la sociedad no como un lugar uniforme, sino atravesado por intereses diversos, en ocasiones contrapuestos. Desde esta perspectiva, el pretendido bien común no es sino una construcción, una estrategia de quienes ostentan el poder para gobernar en función de sus intereses presentándolos como si fuesen de todos. Me parece que no hay descripción más ajustada de lo que está sucediendo, pues resulta evidente, por poner un ejemplo, que el interés del banquero no es el mismo que el de la ciudadanía de a pie. Incluso podríamos decir que son contrarios, pues al beneficiar a la banca, los Estados no están haciendo sino debilitarse a sí mismos. La teoría de que si a los poderosos les va bien al resto nos irá bien, pues podremos mantenernos con las migajas de su banquete, se ha mostrado, además de tremendamente injusta, falsa.

 

EL CAPITALISMO es una teoría política solo construible desde el desprecio a la mayoría social. Incluso cuando funciona más o menos bien lo hace para un porcentaje ínfimo de la población mundial y, por sus propios presupuestos, no puede ser desarrollado sin generar una profunda brecha social. Esa brecha social, esa falla geológica y política que creíamos alejada de nosotros, está resquebrajando la tierra bajo nuestros pies. Y la solución de los políticos sistémicos, que, como el mono ese que se tapa los ojos, las orejas y la boca, se niegan a mirar a la realidad cara a cara y se refugian en construcciones teóricas obsoletas, consiste en seguir alimentando a la Bestia, inmolándole cada vez mayores cantidades de euros, más servicios sociales, más, en última instancia, seres humanos. Con los resultados que constatamos día a día: nada de nada.

Frente a ese inexistente bien común, que camufla el interés de los poderosos, sí que es posible detectar, describir, teorizar y buscar, el bien de la mayoría. No se trata de reformar el sistema, pues sus presupuestos lo hacen inviable. Las reglas del juego están hechas para beneficiar a los menos, por lo que no cabe más que crear otro juego, con otras reglas. Se trata de construir un nuevo sistema que parta de esa idea de la mayoría, que busque el beneficio de los más y no tema, para ello, enfrentarse a los menos. La crisis nos coloca ante esa disyuntiva. Solo la potencia de la ideología puede mantener viva esa idea del bien común, el análisis de la realidad nos coloca ante un profundo conflicto de intereses entre los pocos, muy pocos, y los muchos. La historia de la humanidad es la de ese conflicto, en el que, casi siempre, los menos se han impuesto a los más, argumentando, en ocasiones, que representaban a todos. Ese todos, el bien común, es irreal, falso, ideológico. Pero sí que hay una amplísima mayoría que puede construir una nueva realidad a partir de sus intereses colectivos. Ahora bien, para ello hay que arrancarles los privilegios, y el dominio del pensamiento, la economía y la política, a aquellos que controlan el sistema.

 

   
10 Comentarios
10

Por Jake Sulli 20:59 - 24.04.2012

El otro día cuando comparaba a Albertovich con el Tío de la vara, me refería exactamente a esto. Comparad sus chorradas en mayúsculas con los artículos mayúsculos de Albertovich y veréis la enorme diferencia entre ambos personajes, tanto personal como cultural.

09

Por Jake Sulli 20:57 - 24.04.2012

Albertovich lo has clavado. Reconozco que casi entro más en este periódico por leer tus comentarios que por la mayoría de los artículos (sin desmerecer a los articulistas). Sigue así, algunos aprendemos mucho leyéndote.

08

Por albertovich 13:28 - 24.04.2012

Creo, para finalizar, que es importante tener en cuenta la naturaleza de la crisis mundial. Solo es posible crecer con petróleo abundante, pero la limitación de este recurso marca la agenda. Inciso: “ no es baladí tampoco el caso Repsol, que va mucho más allá de patrioterismos, es control del subsuelo argentino. Pronto veremos a Exxon metiendo mano en Argentina, pues en Usa ya le dijeron a Cristina Fernandez de K. que se podía sacar a un coste de 25 dólares Barril, y mientras parece queRepsol intentaba pasárselo a los chinos) Si no hay petróleo abundante quedan dos opciones para los que gobiernan el mundo: primera, utilizan el sistema financiero, crisis tras crisis primero se abre el grifo y luego se cierra, burbuja tras burbuja, y aparece el mar de deudas ( como no puede ser de otro modo dado que el nivel salarial es el mismo que hace treinta años en términos corrientes, y se colapsan los bancos que operan en esos países, y además se obliga a los contribuyentes a que reduzcan su nivel de vida para rescatar las instituciones financieras ( como llevamos viendo desde las crisis del tequila, la rusa, las asiáticas, las burbujas inmobiliarias desde la deJapón a la española). Fíjense que desde el FMI en este momento, Olivier de Blanchard pide dinero directo del contribuyente a los bancos.´ Y segunda opción, si no basta con reducir el nivel de consumo de petróleo per cápita, ataquen el denominador, o sea, las cápitas, Ya se sabe de otras experiencias históricas, que cuando un sistema monetario es destruido, como no podía ser de otro modo en un sistema corrupto ( desnivelado e injusto, que además soslaya en su base las limitaciones del planeta en que vivimos), el final es la guerra.

07

Por albertovich 12:59 - 24.04.2012

No es casual que tras el apoyo a la guerra de Irak por parte del presidente Aznar, y tras cesar en su cargo, pues con ocho años le bastaba para recoger los frutos que le esperaban. Trabajar para Carlyle ( una de las mayores beneficiadas en la guerra de Irak) de los Baker, Bush y el capital Saudí Ben Laden. Trabajar para el mayor antieuropeísta, el imperio Murdoch de medios de información. Trabajar en la empresa minera Barrick Gold Corporation, la más grande del mundo en la extracción de oro a cielo abierto. Y Tampoco es casual que Rodrigo Rato fuera nombrado Director Gerente del FMI, y hoy sea criticado por no haber hecho nada ante la crisis mundial fiannciera que se cernía en el mundo. Deberíamos aprender primero con quién nos jugamos los cuartos. Y, una nueva señal se cierne en estos momentos porque no es baladí que se haya dado la bienvenida a un derivado nuevo para la especulación con la deuda francesa, que será, indudablemente utilizado para desetabilizar las posibilidades de la izquierda en Francia.

06

Por albertovich 12:47 - 24.04.2012

Bancos y petroleras, descendientes del monopolio Rockefeller de la Standard Oil, controlan el mundo, controlan la FED, controlan el Fmi, controlan los mass media, controlan el ejército imperial, controlan el monopolio ( en definitiva) de la creación del dinero y, por ello, controlan la ficción democrática en el mundo ( empezando por la norteamericana). Su interés es el que provoca y ha provocado en el último siglo: guerras, atentados terroristas, golpes dictatoriales, redes de narcotráfico, crisis financieras cada vez más próximas y recurrentes… Como dijera Nicholas Murray ( Council Foreign Relations) “ El mundo se divide en tres categorías de personas : un pequeñísimo número que hace producir los acontecimientos; un grupo un poc más importante que vigila su ejecución y asiste a su cumplimiento, y, en fin, una vasta ayoría que jamás sabrá lo que en realidad ha ocurrido “.

05

Por albertovich 12:32 - 24.04.2012

La idea de que el bien común es la suma de agregados de intereses individuales interactuando en el mercado, que señalara Adam Smith, es lo que ha llevado a la economía a ser una especie de astrología manejada por intereses poco liberales y, menos, liberadores. Cuatro universidades americanas han sido el centro del desarrollo económico de la superchería con la que controlar al mundo: Chicago, Harvard, New Cork y Stanford. Cuatro universidades fundadas y financiadas por el monopolio petrolífero de USA y, por tanto, del imperialismo a nivel global. Ha habido economistas ,como Nash, que ha ridiculizado esa superchería, con su “Teoria de los juegos . Teoría por la que recibió el premio Nobel de Economía, poniendo de relieve que solo puede aumentar el bienestar, si se busca el bienestar propio sin perder de vista el bienestar de los demás. Si algún día comprendiera la gente que no son liberales, sino fascistas maltusianos los que gobiernan el mundo, quizás se empezaría a comprender los problemas del mundo. El control del petróleo y de las finanzas está controlado en poquísimas manos, forman parte de una aristocracia que decide lo que hay que hacer a escala global.

04

Por Parmenio 12:14 - 24.04.2012

La Republica y la vara, han sido perfectamente compatibles en nuestra reciente historia, recordemos el "incidente" de Casas viejas, aparte de otros muchos,que son largos de enumerar,.......

03

Por Parmenio 12:10 - 24.04.2012

Hay que arrancar los privilegios acumulados en 34 años por sus "señorias" aparte de acumular prebendas para ellos mismos ¿que han hecho?

02

Por Maestro Republicano 9:36 - 24.04.2012

El problema básico es que pájaros como el que escribe los dos comentarios (02-03), tienen el mismo nivel cultural que una lombriz de tierra. De hecho, son usables y se usan como cebo para pescar en agua revueltas los sinvergüenzas de siempre, citados en el artículo. Hay mucha lombriz y mucho pez. En el fondo, sujetos como ése, son de una necesidad absoluta en Corea del Norte, o sea, de programación mental nada problemática y necesitados genéticamente de vara y Amo.

01

Por Julian Sorel 8:34 - 24.04.2012

Muy interesante el artículo. Y muy bien traido. Y una mínima puntualización: la mayoría necesariamente ha de ser muy cualificada. No puede bastar la mayoría de la mitad mas uno: me temo que, conociéndonos, podía llevar consigo algun tipo de genocidio.