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Editoriales

El problema del inglés en las escuelas California y el debate de la marihuana

 

10/01/2018

Desde este 1 de enero ya es legal cultivar marihuana en casa y comprarla en comercios autorizados en el estado de California, la sexta economía mundial con una población de casi 40 millones de personas. La legalización, tras haber superado un plebiscito celebrado el mismo día de las elecciones presidenciales, afectará a numerosas condenas judiciales de forma retroactiva y servirá en muchos casos para borrar los historiales delictivos que arrastran miles de californianos tras décadas de persecución policial contra el uso de la hierba.

La autorización pone en marcha asimismo un negocio multimillonario del que, además de a los empresarios del sector, se lucrará especialmente el Estado a través de los impuestos que gravarán el comercio. Aunque con dimensiones bien diferentes, el caso de California resucita el debate sobre la regulación de la marihuana en España, país que está entre los tres primeros de la UE en cuanto consumidores de la sustancia. Por un lado, los efectos medicinales obliga a tratar el tema no como asunto criminal sino de salud pública. Y por otro, se debe acometer decididamente la regulación de los clubs cannábicos para garantizar la exclusión de las mafias, que ahora se benefician del desorden, así como el consumo respetuoso con los derechos de los no consumidores.

Los datos sobre el aprendizaje del inglés no son especialmente optimistas. El English Proficiency Index, elaborado por la organización Education First, es un barómetro de prestigio y sitúa a España en la cola de Europa, por encima solo de Francia e Italia, como publicó este diario. Hay muchos factores que inciden en este mal posicionamiento. Uno de ellos es posible que sea el hecho de contar con lenguas poderosas en cuanto a la magnitud de hablantes y tradición lingüística. Otros, por supuesto, en el caso español, son la herencia franquista del doblaje de películas y la poca predisposición de la sociedad, durante muchos años, a acceder al dominio de una lengua extranjera. En la escuela, el panorama no solo es desolador en cuanto al conocimiento sino que afecta a la equidad educativa y eterniza las diferencias entre los alumnos, una zanja que cada día es más notable. Solo aquellos que tienen la posibilidad de ampliar sus estudios fuera del recinto escolar están en condiciones de acceder a una lengua que será capital para su futuro. Se llevan a cabo iniciativas loables, como el proyecto de impartir materias no lingüísticas en inglés, o como la aparición de nuevas generaciones de maestros en disposición de incorporarlo en la educación, pero aún estamos en pañales. Conviene revertir las cifras a base de una política efectiva, duradera y fundamentada, que vaya más allá del mínimo conocimiento elemental que hoy se ofrece.

   
1 Comentario
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Por José S.1 18:16 - 10.01.2018

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La sección de OPINIÓN, incluidos sus editoriales, de «El Periódico de Aragón» es mi favorita, la leo de madrugada todos los días. Sin embargo, opino que el formato de incluir dos asuntos en el mismo espacio no es una buena idea. A veces, por ejemplo, no nos damos cuenta de que hemos terminado de leer acerca de un asunto cuando ya estamos en el otro. Además, algunos de los puntos de vista expresados merecen un mayor análisis, sobre todo si se trata de debates sociales de la importancia del peligrosísimo veneno que es la marihuana o la crucial enseñanza de la lengua inglesa. Que «Los datos sobre el aprendizaje del inglés no son especialmente optimistas» podría ser debido a multitud de causas y la principal, como le decía a un servidor un buen profesor español de inglés es “la persona misma”. En efecto, el régimen político anterior acostumbraba a doblar mucho material audiovisual pero Francisco Franco falleció en 1975. En las antiguas colonias europeas de África todavía responsabilizan a sus pasados dueños y señores de sus males actuales. El ex presidente zimbauo, Robert Mugabe, siempre ha achacado muchos de los males de su país --corrupción, la aparición de epidemias o una economía nacional en bancarrota, entre otros desbarajustes-- a Gran Bretaña, nunca a su política para Zimbabue. A finales de la primera década del siglo XXI la responsabilidad de los malos resultados en los conocimientos de inglés entre la población española yacen en la combinación política educativa-esfuerzo individual por aprender. No hay más. Pero hablaba de la porquería del cánnabis puesto que éste está presente en la vida de la mayoría de criminales, algunos responsables de gravísimos actos contra otras personas. Legalizar este horroroso narcótico nos expone a más y mayores tragedias por más que insistan los grupos de presión pro marihuana. ¿Regular los clubes de cánnabis? No, en absoluto. El alcohol es legal y mata. Nos va la vida en ello. Un saludo.