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¿Qué está pasando en Aragón?

 

Santiago Molina Santiago Molina
09/08/2020

Todos los datos empíricos que se han publicado demuestran que Aragón es la región de toda Europa en la que hay mayor número de personas contagiadas por el coronavirus en relación al número de sus habitantes. Esa triste realidad ha motivado que un elevado número de gobiernos extranjeros hayan aconsejado a sus ciudadanos no viajar a Aragón. Creo que, ante tan grave situación, lo mínimo que debe hacer cualquier persona honesta y sensata es preguntarse a sí misma cuáles pueden ser los motivos por los que nuestra región está mucho peor que la mayoría del país. Yo entiendo que los líderes de los partidos políticos no se hagan ese tipo de preguntas, ya que todos tienen mando en plaza (PP, Cs y Vox en el ayuntamiento zaragozano; PAR, Podemos, Chunta y PSOE en el Gobierno regional). En cambio, me cuesta mucho entender que, con la que está cayendo, no haya surgido un grupo de científicos y de intelectuales aragoneses que, además de reflexionar con rigor sobre el tema, no se hayan adherido a ese grupo de 20 científicos prominentes que han solicitado que una comisión internacional independiente evalúe el modo en que el Gobierno ha gestionado esta horrible pandemia.

Me consta, por lo que he podido leer, ver y escuchar en los medios de comunicación social aragoneses, que el Gobierno regional está preocupado por el tema. Sin embargo, hasta ahora no he encontrado por ningún lado que haya hecho pública ninguna autocrítica. Por el contrario, se ha limitado a echar la culpa a otros. En el caso de las residencias de ancianos, la culpa la tienen los trabajadores y los propietarios. En el caso de los jóvenes, la culpa radica en su irresponsabilidad social. En el caso de los temporeros, la culpa la tienen los patronos desaprensivos y chupópteros . Pero de todas las explicaciones dadas por el Gobierno regional, la más descabellada, al menos desde mi punto de vista, ha consistido en afirmar que el motivo de que aquí tengamos más contagiados y más muertos que en otras regiones es porque este Gobierno está siendo mucho más transparente y honesto que el de las restantes. A la vista de esta fácil y complaciente estrategia, yo me pregunto: ¿qué ganan los otros gobiernos regionales ofreciendo cifras falsas?

Esas actitudes y comportamientos conformistas muestran de forma bastante clara que vivimos en la sociedad de la cultura del silencio, cuya característica más evidente es que son muy pocas las personas que se atreven a decir en público lo que piensan, sobre todo cuando lo que se piensa es contrario a lo políticamente correcto y, por tanto, susceptible de perder algún privilegio o algún derecho. Son muchos los intelectuales que han estudiado los motivos por los que este modelo de sociedad es el hegemónico en nuestros días, aunque hay que reconocer que no existe unanimidad al respecto. Sin embargo, todos los estudiosos del tema coinciden en asegurar que ese es el mejor caldo de cultivo para que los líderes demagogos y populistas hagan creer al pueblo que el único modo de salir de una catástrofe más fuertes (¿les suena a ustedes esa expresión?) es dejando de pensar y confiando en que solo esos líderes tienen en sus manos nuestra salvación. Cuando se logra que el pueblo interiorice esos dos valores (el conformismo y la aceptación de que nuestra salvación depende del líder de turno), que es lo que ha ocurrido en esta pandemia, los principios fundamentales sobre los que se asienta la democracia se convierten en algo secundario e irrelevante.

Totem y Tabú, en las sociedades donde el principal tabú consiste en la aceptación de que solo podemos ser salvados por un líder autocrático, las personas jamás hacen preguntas impertinentes. Por el contrario, se someten a las prohibiciones irracionales como si fueran una cuestión evidente y se sienten convencidas de que cualquier violación de esas prohibiciones se resuelve siempre mediante el castigo. Ese convencimiento es esencial para entender por qué, una vez que un tema se ha convertido en tabú (es decir, en un símbolo sagrado e irracional), se produce una espiral de silencio de la que resulta casi imposible salir. A mi juicio, esto es lo que está ocurriendo en la sociedad española (y, obviamente, también en la aragonesa) y es lo que explica este peligroso silencio que impide cualquier crítica a las decisiones que están tomando los gobernantes en este tiempo de pandemia. 

 
 
9 Comentarios
09

Por AnaTema 15:02 - 09.08.2020

Es obvio que hay amplios sectores de la población que no respetan las normas de prevención de infecciones, incluso se burlan de ellas, no creen que sean útiles o piensan que son trucos conspiratorios y también los hay que las desconocen o no comprenden (nunca hay que minusvalorar la bolsa de analfabetismo funcional). También la falta de transparencia y desatención de ciertos cuerpos del Estado es palmaria. Sin embargo yo creo que todo esto no es obra de un "tabú" como indica D. Santiago. No creo que haya político o dirigente inmune a preguntas y prospecciones aunque sea por parte del adversario político, ni prensa medrosa o amordazada ante el temor de averiguaciones incómodas. Desgraciadamente, pienso que las dificultades informativas y por tanto analíticas se derivan de una descentralización mal concebida y peor utilizada, que hace de los diversos ayuntamientos, autonomías, departamentos, áreas de salud, e incluso hospitales, verdaderos reinos de taifás donde imperan jefes, jefecillos, subdirectores y demás jearquías todas ellas estancas o torpes ante el escrutinio y colaboración colectivos, imprescindible en estos momentos. Mucho jefe y poco indio entre el funcionariado es un mal que viene ya del tardofranquismo, ahora agravado por lo que todos sabemos: autonomías que más que colaborar prefieren boicotear, hacer la guerra por su cuenta para obtener objetivos políticos (Cataluña, Madrid...)

08

Por AnaTema 15:01 - 09.08.2020

A mi humilde entender, pese a las flagrantes infracciones de un sector de la ciudadanía y la evidente escasez de medios de los organismos sanitarios, la cuestión no está resuelta: no paro de ver fotos y filmaciones de otros países y regiones donde se hace el bestia a niveles que no debemos envidiar y sin embargo nosotros estamos peor (aunque, cuidado, porque hay una reciente escalada en países vecinos que nos pueden dar una sorpresa en breve). Terminando: hay motivos para la incógnita, la reflexión y la indagación más allá de los tabúes y los vandalismos. A veces (sé que probablemente es una tontería) me pregunto si el viento que este verano nos ha regalado Aragón con más generosidad y fresco que otros veranos puede estar detrás de esta ola de infecciones. No olvidemos que tan solo hace un mes que la OMS reconoció la transmisión aérea del virus y que hay múltiples teorías y estudios acerca de la distancia y la carga viral que pueden alcanzar estos coronavirus de la COVID-19. Todavía hay muchas incógnitas.

07

Por Don Minervo 9:01 - 09.08.2020

Recuerdo que durante el confinamiento, sería el mes de abril, Aragón con Zaragoza a la cabeza tenía el honor de ser la comunidad/ciudad con más multas de toda España por saltarse el confinamiento y ahora resulta que somos el territorio más castigado de Europa. Pero jamás hay culpables, nadie se siente responsable, ni los del ocio nocturno ni los de los botellones ni los de las multitudinarias bodas ni los de las terrazas, hasta los jueces no ven peligro alguno en todo esto. Subir a primera no subiremos pero en otros asuntos siempre en la cabeza de la tabla.

06

Por José S. 1 15:53 - 08.08.2020

Me pica la curiosidad por saber si existe alguna relación de negocios por pequeña que fuere entre la Fundación Bill y Melinda Gates/Anthony S. Fauci y los grupos de presión que hicieron cambiar de opinión a la Organización Mundial de la Salud sobre el uso de mascarillas del gran público, por ejemplo: ¿quién se beneficiará económicamente del descubrimiento de una vacuna contra la COVID-19?; ¿de dónde parte el interés por perpetuar el miedo, terror al SARS-CoV-2 cuando *mueren* menos personas cada día que pasa y la mayoría de infectados se recuperará sin ningún problema?; ¿por qué no se hace hincapié en la enorme diferencia que existe entre el número de infectados y el de fallecidos --España/Aragón incluidos-- con un diagnóstico de COVID-19 para equilibrar la información sobre la pandemia en curso?; ¿por qué nunca se ha hablado de los infectados de influenza todos los años siendo que mueren en esa condición miles de personas por todo el mundo?; ¿por qué no nos obligan las autoridades que fueren a ponernos mascarillas en época de gripe siendo que el SARS-CoV-2 no es más peligroso para las personas en *grupos de riesgo* que el influenzavirus A o el influenzavirus B?; ¿desde cuándo los políticos gobernantes se han excusado en el “consejo médico” para arrasar con los los derechos civiles y políticos básicos de los ciudadanos?; ¿por qué tan apenas oímos opiniones discrepantes sobre la política internacional para con la COVID-19 de médicos o científicos de prestigio --haberlos haylos--, a quién le interesa acallarlos? Un saludo.

05

Por miguel Garcia 12:47 - 08.08.2020

Otra,cosa que está pasando en Aragón es que hace ya desde muchos años, antes de la Expo, Aragón carece de " alcalde" y ayintamiento mientras Zaragoza tiene nada menos que dos alcaldes y dos ayuntamientos.

04

Por miguel Garcia 12:41 - 08.08.2020

Lo que está pasando es la,alta irresponsabilidad de varios sectores de la población, no sólo de los jóvenes de lis botellones. Las normas de seguridad muchos y muchas se las toman a canchondeo, y ni las autoridades ni la policía hace nada por evitarlo. Pasa igualmente que las autoridades no confía en los ciudadanos, claramente dem oistrado en kas trabas administrativas, dificultad de solicitar citas por internet, teléfonos que no responden, solo cobran las llamadas, falta de seriedad de muchos funcionarios a la hora de realizar trámites....si las autoridades no confían en los ciudadanos, no pueden esperar que lis ciudadanos confíen en las autoridades, y por ende, se desconfía de las normas y recomendaciones impuestas.

03

Por el manchonero 10:22 - 08.08.2020

Ahora entiendo por qué Franco se murió en la cama. Somos un país que sólo aportamos mano de obra. Dependientes y por tanto creyentes. Culpables todos, responsables nadie. Sacaremos los santos en procesion y enterraremos a los muertos como se merecen. Malamen

02

Por antoniopablobuenovelilla 9:11 - 08.08.2020

El titular resulta engañoso. Uno espera que le cuente qué está pasando, y se limita a decir lo que ya pensábamos gran parte de la población, no obstante está bien el esfuerzo por desbrozar y clarificar.

01

Por carlisto 8:45 - 08.08.2020

Lo que pasa es un cocktail de todo lo dicho,y bien revuelto y agitado