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El artículo del día

Los treinta gloriosos

Debería preocupar que haya gobernantes que atacan políticas redistributivas y defienden el franquismo

 

Los treinta gloriosos -

Jorge Cajal Jorge Cajal
04/04/2021

Desde hace algún tiempo circula en los medios algún anticipo de lo que podría ser la sociedad europea después de la pandemia, con referencias optimistas sobre una posible recuperación en uve o la llegada de unos nuevos felices años veinte. Parece un poco frívolo cuando el ritmo de vacunación es muy bajo, se prevén muchos más cierres de empresas y hay miles de trabajadores que no saben lo que sucederá después de su erte, pero no deberíamos dejar de buscar referencias en la historia que nos permitan entender el presente y construir proyectos sociales más justos y menos desiguales. 

El concepto Treinta Gloriosos procede de la historia económica y se refiere al período comprendido entre el final de la Segunda Guerra Mundial y la crisis del petróleo, cuando  Europa occidental accedió al  pleno empleo, aumentó el nivel de vida de sus trabajadores y extendió  derechos sociales y laborales para la mayoría de la población. En Francia, por ejemplo,  el salario mensual de un obrero a tiempo completo se multiplicó por tres entre 1949 y 1976, pero además se completó con salarios indirectos en forma de políticas de vivienda social, de ayudas al alquiler o por número de hijos que  concedía  el estado. En los años cincuenta se construyó el edificio de la Seguridad Social, a cargo de enfermedades,  accidentes de trabajo,  invalidez o jubilación, con retenciones proporcionales sobre los salarios que aportaban los patronos. Como  también se puso en marcha la indemnización por paro, el salario mínimo conectado al nivel de vida o al crecimiento económico y el aumento de las vacaciones pagadas de tres a cuatro semanas, aumentó la capacidad de  consumo de las clases populares, que accedieron progresivamente  a comodidades domésticas como la radio, la lavadora, la nevera o el televisor, que todavía costaba dos  salarios mensuales de un obrero a finales de los cincuenta.  Estas medidas sociales y laborales se acompañaron también de medidas educativas, ya que en 1959 se instauró la escolarización obligatoria hasta los 16 años, que propició que cada vez más  hijos e hijas de la clase obrera superaran esa edad y accedieran a la Universidad. 

Hicieron falta dos guerras mundiales y la revolución bolchevique, pero finalmente las elites liberales aceptaron  que los trabajadores pudieran obtener derechos laborales y que el estado interviniera en asuntos económicos (nacionalizaciones, por ejemplo) y sociales en la línea de los trabajos del economista J.M. Keynes. Pero la reconstrucción contó también con el apoyo del Partido Comunista, mayoritario en la cámara francesa  y el único capaz de convencer a los obreros de aceptar los sacrificios de la posguerra en lugar de lanzarse a hacer la Revolución. Y finalmente, la formación del llamado Estado del Bienestar se financió no solo con los fondos del Plan Marshall, sino también con una profunda reforma fiscal, que en 1948 organizó la recaudación alrededor del impuesto sobre la renta y el de sociedades.  Durante este período se produjeron cambios sociales importantes, como el crecimiento de la clase obrera en detrimento de la agricultura, de la artesanía o del pequeño comercio, de la emigración, o de las mujeres en el mundo del trabajo, aunque también existen visiones críticas que señalan la autoexplotación del proletariado, mediante las horas extraordinarias, para acceder a la sociedad de consumo, la segregación urbana, el  mantenimiento de las viejas estructuras coloniales o el comienzo del cierre de industrias poco rentables como el carbón.  Pero aún así, es posible extraer lecciones muy valiosas sobre cómo salir de una crisis.

La intervención del Estado en sectores clave de la economía, un esfuerzo fiscal progresivo, la solidaridad intergeneracional o la redistribución de la riqueza para mitigar las desigualdades condujeron a  parte de Europa a un periodo de prosperidad desconocido hasta el momento. El hecho de que quienes llaman a esto comunismo bolivariano o reivindican el legado del franquismo, incapaz siquiera de alimentar a su población en los años cincuenta, estén gobernando comunidades y ayuntamientos debería preocuparnos seriamente, porque sus políticas podrían poner en serio peligro una salida mínimamente decente de la crisis.

 
 
5 Comentarios
05

Por aryastarck 8:12 - 06.04.2021

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No cuela Cajal. No nos vengas con propagandas comunistas. La evolución y avance de la sociedad y ciudadanos europeos durante el periodo que llamas los gloriosos 30 no fue nunca por la aportación de la revolución bolchevique. Anda, lumbreras, cuéntanos la evolución y progreso de la ciudadanía durante esos mismos años en la URSS, DDR, Polonia, Hungría, Rumanía, Bulgaria, etc., donde allí sí tuvo importancia la revolución bolchevique. Cuántos obreros muertos en esos países y cuántos en Europa occidental. Cuántas veces votaron los obreros y demás ciudadanos en unos y otros sitios. ¡Cajal, que no! Que no tragamos con el blanqueo comunista.

04

Por vecino 17:31 - 05.04.2021

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No lo olvidemos.....D. Artículo 47 de la Constitución Española “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación”.

03

Por vecino 13:43 - 05.04.2021

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En algún sitio tengo escrito que los socialistas le siguen teniendo un miedo atroz a los fondos buitre, a los profesionales de la especulación, a los mayores tenedores de inmuebles, que son los bancos… Cuando llegan al poder, suelen exhibir una especial habilidad para formular sentencias con las que rebajar expectativas en todo lo que tiene que ver con el progreso social. Pero esta vez no gobiernan solos, sino merced a un pacto de coalición cuyo capítulo 2, punto 9, contiene 11 apartados dedicados a la vivienda en los que se pormenoriza el compromiso firmado para evitar cortapisas y facilitar el acceso sin ahogar a las familias con alquileres imposibles o hipotecas de por vida.

02

Por novato2555 9:45 - 05.04.2021

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en este pais se pasaron canutas porque no tuvimos ningún plan Mashall ni nadie nos daba nada de nada, estabamos sitiados por todos los paises, y actualmente los mega millonarios que hay y aumentarán es porque hay un monton de paises llamados paraisos fiscales que es donde se llevan los dineros para no pagar ni una el ejemplo más claro el de nuestros politicos y ex-monarca, porque son insaciables siempre quieren más no se si volverá lo de los bolcheviques pero creo que se lo están buscando a pulso no me cabe en la cabeza que gente que trabaja no pueda ni pagar la vivienda, y gente que no trabaja viviendo pero que muy bien.

01

Por verderol 9:00 - 05.04.2021

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Fue a la derechona conservadora, gaullista, liberal y democristiana a la que se unió la socialdemocracia, orillando al comunismo, para dar luz al estado del bienestar. Y llamarían sin ambages "comunistas bolivarianos" a los comunistas bolivarianos Que no es precisamente la tradición que reivindican nuestros "comunistas bolivarianos". Pero, ay, al populacho derechista patrio, atávico e inculto, adora pantanos y hay que perdonarle la vida porque no sabe lo que vota

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