+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Tristeza

 

Joaquín Carbonell Joaquín Carbonell
28/04/2014

Me asalta la imagen de Bob Dylan en la pantalla y recuerdo que esa secuencia forma parte del magnífico documental No direction home, de Scorsese. Tengo el DVD que lo he visto varias veces. Es una grabación casera de un paseo del cantante, que se pone a vacilar con las letras de un anuncio en la calle. Me pregunto: ¿por qué ponen esto ahora? La respuesta llega 70 segundos después: forma parte de una publicidad bancaria. Bancaria. Y pese a que conozco la afición de Dylan por sacarle agua a las piedras en forma de dólares, no capto la intención del bardo. ¿Es una provocación, como lo fue cantar ante el Papa? ¿En serio que autorizó a que sonara la mítica Like a rolling stone al final del anuncio? Me produce una abrumadora tristeza comprobar que los tiempos no han cambiado mucho.

La tristeza es una sensación que no se puede provocar. Brota. La alegría, la comicidad, pueden pergeñarse. La tristeza no, es un sentimiento muy personal. Pero veo que la muerte súbita de Tito Vilanova ha derramado una mermelada agria entre la afición. La tristeza es la sensación unánime entre los que lo conocieron, porque todos coinciden en destacar su modesta humanidad, su sencillez de payés, su contenida alegría en los triunfos, su serenidad ante la adversidad. No he escuchado una sola palabra vacía de contenido. Los hombres grandes son discretos. Dylan también lo es, y también es grande, pero su distancia del suelo ya es enorme. Hace tiempo que aquella piedra rodante se paró en seco. Ahora vuela.

   
1 Comentario
01

Por Juanico 22:37 - 28.04.2014

DENUNCIA ESTE COMENTARIO

Ayuda: Si considera que este comentario no debe aparecer en este web, por favor indíquenos el motivo y pulse el botón [Enviar aviso].

Los hombres grandes son discretos. Gran frase,sì señor. Ahora comparen a Tito Vilanova con Mourinho,ese tìo que le metiò un dedo en el ojo en un partido Madrid-Barcelona. La humildad frente a la soberbia,la chulerìa y el desprecio a los demàs. El dìa que Mourinho muera,y lo digo bien claro,el mundo serà un lugar algo mejor.