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La justicia es ciega

El flagrante error Ocón Arráiz al no expulsar al rayista Mario se suma a las decisiones perjudiciales para el Zaragoza tras el parón por la pandemia

 

Ocón Arráiz amonesta a Soro durante el partido ante el Rayo. - ÁNGEL DE CASTRO

J. OTO
07/07/2020

Frustración y desesperación. Con esos dos términos describía sus sentimientos Víctor Fernández el pasado lunes después de que el Zaragoza hubiera sido víctima, una vez más, de un grave error arbitral. Esta vez fue Ocón Arráiz el protagonista. Como antes lo fueron Pulido Santana, Ais Reig o Díaz de Mera. Todos ellos, aconsejados o no por el VAR, perjudicaron a un Zaragoza que, a pesar de haber trasladado oficialmente su malestar, sigue sin suerte con los colegiados de turno.


Lo del pasado lunes fue especialmente relevante. La jugada clave ocurrió a apenas un par de metros de donde se encontraba Ocón Arráiz, testigo de excepción de la dura entrada que propinó el rayista Mario Suárez a Burgui cuando el zaragocista se disponía a acercarse al área. La acción, según Víctor, bien pudo suponer la expulsión directa del centrocampista, pero lo que parece incuestionable es que el exatlético debió ver, al menos, la amarilla y, como ya estaba amonestado, el Rayo debería haberse quedado con un jugador menos. Todavía se estaba jugando la primera parte y el Zaragoza ganaba 1-0. El partido, seguramente, habría sido otro bien distinto.


Pero, incomprensiblemente, Ocón perdonó la tarjeta a Mario, que fue sustituido al descanso por Paco Jémez, consciente de que el árbitro le había perdonado la expulsión. De nada sirvieron las tímidas quejas de los zaragocistas que no amedrentaron un ápice al colegiado. Cuestión de carácter.

La grosera decisión se une a otras que vienen castigando a los aragoneses desde que volvió a rodar el balón. Ante el Alcorcón, en el primer partido tras el parón, Pulido Santana también perdonó la expulsión a Dorca después de que, tras haber sido amonestado por un codazo a Luis Suárez que bien pudo haber sido roja directa, tocara el balón con la mano. Como el pasado lunes, todavía era la primera parte.


De hecho, las principales actuaciones arbitrales en perjuicio del Zaragoza se han producido en La Romareda, donde Atienza sufrió un codazo de Maras ante el Almería que ni siquiera fue sancionado a pesar de que el cordobés se vio obligado a pedir el cambio.


O contra el Huesca, que se llevó el triunfo al final merced a un tanto precedido por una falta no pitada de Pulido, último defensa del cuadro azulgrana, a Puado que también debió suponer la segunda amarilla del central.


Fuera de casa, el Zaragoza también denuncia una falta ignorada de Pardo sobre Soro en Almendralejo o la señalización en Girona de un penalti por mano inexistente de Puado que el VAR rectificó. Claro que también en Lugo pudo ser beneficiado cuando ni Areces Franco ni el VAR sancionaron una mano de Eguaras previa al gol de Kagawa que abría el marcador. 

 
 
1 Comentario
01

Por kabauter 10:57 - 08.07.2020

Alierta, un pez gordo amigo íntimo de florentino podría tocar algún cable no?, hay errores flagrantes como el del Huesca y Rayo, por lo menos derecho al pataleo y que la próxima vez consulten al VAR, a ver si en los próximos partidos o en el play off son más justos