+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Luis Suárez es otra historia

El ariete iguala la mejor marca anotadora de su carrera y solo Ewerthon le supera en Segunda

 

Suárez celebra su segundo gol al Girona. - JAVIER BELVER

J. OTO
01/12/2019

Los once goles que Luis Suárez ha firmado en las 18 primeras jornadas del campeonato igualan la mejor marca anotadora del colombiano desde que juega al fútbol. Cuando todavía restan tres encuentros para el final de la primera vuelta, esas once dianas ya son las mismas que el delantero consiguió hace dos temporadas, cuando jugaba en Segunda B con el Valladolid B. Apenas tenía 20 años, pero era la referencia ofensiva de un equipo pucelano en el que jugó 34 partidos, 27 de ellos como titular.


Un año antes, en el filial del Granada, el cafetero había anotado cinco dianas en todo el ejercicio y, la pasada campaña, con el Nástic, Suárez marcó siete goles que no sirvieron para que el cuadro catalán esquivara el descenso a la categoría de bronce del fútbol español. Así, todo apunta a que el colombiano batirá más pronto que tarde su récord anotador y será en su primer año como zaragocista.


Siete de las once dianas firmadas hasta ahora por el ariete blanquillo se han celebrado en La Romareda, que el pasado sábado asistió al segundo doblete de su jugador en los tres últimos partidos jugados en casa. Ya marcó dos a Las Palmas en la 14ª jornada y, tras quedarse sin marcar al Albacete (0-1), Suárez recuperó el olfato el sábado para rescatar al Zaragoza y guiarle hacia la remontada.


Además, Suárez se quitó una espina que permanecía clavada desde hace varias semanas. En concreto, desde que falló su segundo penalti de la temporada. Fue hace un mes en casa ante Las Palmas (aunque logró marcar el rechace). Tres semanas antes tampoco había acertado desde los once metros en Soria (el Zaragoza también acabó ganando merced a un gol de Eguaras). Esos dos fallos consecutivos habían provocado un cambio de lanzador. Suárez, que antes había marcado ante Elche y Oviedo desde esa distancia, ya no era el especialista.


Sin embargo, el colombiano volvió a asumir la responsabilidad el pasado sábado. Ros –el primer designado para estos lanzamientos– no estaba en el campo. Tampoco Kagawa, otro de los especialistas. Así que Víctor encomendó la decisión a Suárez y Eguaras. El navarro, que había fallado frente al Albacete, no tuvo opción y el colombiano tomó el balón. Fuerte y al centro, su disparo acabó en el fondo de la red de la portería de Juan Carlos.


El doblete del colombiano, segundo máximo artillero de la categoría solo por detrás del uruguayo Stuani, supone, además, uno de los mejores registros históricos. De hecho, solo Ewerthon mejora en Segunda esa cifra de tantos conseguida por Suárez. El brasieleño había firmado 12 dianas en las primeras 18 jornadas de la campaña 2008-2009. Borja Bastón hizo también 11 en la 2014-15, mientras que otros goleadores recientes como Borja Iglesias o Ángel habían materializado 7 y 9, respectivamente.

En Primera, la marca de Suárez tampoco es fácil de superar, aunque sí lo hicieron Diego Milito en la 2006-07, en la que a estas alturas había marcado 12 goles, y Milosevic, que se fue hasta los 17 (logró 18 al término de la primera vuelta del ejercicio 99-2000). Villa, por ejemplo, llevaba siete y Milito no pudo alcanzar la cifra del colombiano en las otras dos temporadas que jugó en el Zaragoza.


Suárez, que el lunes cumple 22 años, tiene seducida a La Romareda, que cayó rendida a sus pies ya en el primer partido de la temporada ante el Tenerife, cuando marcó su primer tanto. Desde entonces, no ha dejado de crecer. Atrás queda ya aquel bache que coincidió con la pérdida de Dwamena, baja indefinida debido a un problema cardiaco. Con el ghanés al lado, Suárez había firmado siete tantos –marcó en seis de las diez jornadas disputadas hasta entonces–, pero la ausencia de Dwamena sumió al colombiano en una sequía que se prolongó durante cuatro jornadas hasta su doblete a Las Palmas. Tras tres partidos sin marcar –en Almería no jugó por sanción–, el sábado volvió a ser letal.