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Los niños tienen hambre

La demostración de carácter del Zaragoza ante el Girona se fraguó con un once inicial de 24 años de media. Ninguno de los tres jugadores de la segunda línea, brillantes el sábado, supera los 21

 

Álex Blanco se escapa del jugador del Girona Maffeo. - JAVIER BELVER

J. OTO
01/12/2019

Unos lo llamarán carácter. Personalidad será para otros. O hambre. Garra. Corazón. O alma. El caso es que el Zaragoza mostró el pasado sábado ante el todopoderoso Girona una excelente capacidad de reacción que le permitió remontar un 0-2 adverso y solo un error al final impidió que la escuadra aragonesa se quedara con los tres puntos y abrochar la proeza con la gloria.


Semejante demostración de orgullo se llevó a cabo con un equipo presidido por la juventud. La media de edad del once inicial que Víctor Fernández puso en liza frente a los catalanes fue de 24 años, lo que le convierte en una de las alineaciones más jóvenes de la categoría durante toda la temporada e incrementa el mérito de una remontada al alcance de pocos.


De los once elegidos por el técnico aragonés para formar en la foto inicial, solo uno –Grippo– alcanza los 30. El resto se sitúa lejos de ella salvo en el caso del otro central, Guitián, que ha cumplido este año los 29. El siguiente más veterano es Eguaras, con apenas 27 años, mientras que Ratón (26) le sigue de cerca y el siguiente ya es Delmás, con apenas 24, uno más que el otro lateral, Nieto.


Especialmente reseñable es la corta edad de la segunda línea, compuesta por Soro (20), Álex Blanco (21) y Puado (21). Todos ellos ofrecieron ante el Girona su mejor versión como jugadores del primer equipo zaragocista, aunque el levantino, recién llegado, disputó su segundo encuentro con la elástica blanquilla tras haber debutado una semana antes en Vallecas.


Soro, el más joven del equipo, brilló en los dos costados. Al canterano se le vio especialmente fino, rápido y preciso con el balón. Siempre esforzado en defensa, el ejeano fue un factor desequilibrante en un Zaragoza que volvió a tener en Guti (cumplirá 23 este mes) y Luis Suárez (hoy cumple 22) a sus mejores efectivos y a los pilares básicos de un equipo que perderá el domingo en Riazor al canterano por acumulación de amonestaciones.


Esa capacidad de reacción muestra el gen competitivo de una escuadra que ha rescatado su identidad en las últimas citas. Sigue sin completar una remontada pero recibir primero ya no es sinónimo de derrota, como en las temporadas más recientes. En Oviedo y Almería o en casa ante el Málaga, el Zaragoza fue capaz de puntuar tras comenzar perdiendo, pero fue el pasado sábado cuando esa capacidad de reacción alcanzó, sin duda, su punto más álgido.


Y eso que todo parecía perdido cuando, antes de la primera media hora, el Girona logró el 0-2. El varapalo recordó al asestado la pasada campaña por Granada o Cádiz, también en el estadio zaragozano. Sin embargo, este equipo tiene poco en común con aquel. Lejos de venirse abajo, el Zaragoza se lanzó a por su oponente guiado por un espectacular Luis Suárez, ejemplo de fe, carácter, garra y confianza. El colombiano transmitió y contagió todo eso al resto de sus compañeros y su gol, al interceptar un pase del portero del Girona a un compañero, fue la señal. Había partido.
Y el Zaragoza remontó, aunque el error final le privó de la victoria, pero esos chavales que no alcanzan la treintena dejaron claro que están hambrientos. 

   
1 Comentario
01

Por concalma 19:54 - 02.12.2019

Buen partido del Zaragoza y muchas ganas de triunfo. Lo negativo ... los 4 jugadores de arriba. Soro, Blanco, Puado y Suarez si no se asciende a Primera tienen muchas posibilidades de irse. Están cedidos.