España contará por primera vez, a partir del 2019, con un calendario vacunal único para toda la vida que incluirá una decena de vacunas que inmunizan frente a 14 enfermedades, según acordaron ayer el Ministerio de Sanidad y los responsables de las consejerías de Salud de las comunidades autónomas, entre ellas la de Aragón, Pilar Ventura. El acuerdo se produjo en el Consejo Interterritorial de Salud, presidido por la ministra María Luisa Carcedo, en el que también se dio luz verde al plan de terapias innovadoras CAR-T, aunque ha quedado en el aire cómo se van a financiar estos tratamientos que tienen un alto coste económico (casi medio millón de euros), a pesar de las reivindicaciones de los consejeros.

La ministra destacó la importancia del acuerdo sobre el calendario vacunal, que tiene el «valor añadido» de que en todas las comunidades se van a administrar las mismas vacunas, lo que supondrá un mejor control de las enfermedades.

La «novedad», según Carcedo, es que al calendario infantil se unen los grupos de riesgo y la población mayor de 18 años. A este colectivo se le administrarán dosis de recuerdo de algunas vacunas infantiles y se «rescatará» a aquellos que en su momento se quedaron fuera de la vacunación oficial, como, por ejemplo, las niñas no vacunadas del Virus del Papiloma Humano (VPH). Para los mayores de 65 años el calendario incluye las vacunas de la gripe y del neumococo.

Carcedo ha reconocido que el plan estratégico de las terapias CAR-T (una inmunoterapia que modifica unas células del sistema inmunológico del paciente para combatir la actividad de determinados tumores hematológicos) ha sido uno de los temas que más debate ha suscitado.

Ha explicado que tiene como objetivo el acceso equitativo, seguro y planificado a estos tratamientos dentro del Sistema Nacional de Salud.

Tres son las terapias existentes, dos de ellas desarrolladas por la industria farmacéutica y aprobadas por la Agencia Europea del Medicamento, y una tercera, fruto de la investigación pública, que está aplicando el Hospital Clínico de Barcelona en un ensayo clínico.

Los consejeros han pedido a Sanidad que aclare cómo se van a financiar estas terapias, uno de los mayores avances de las últimas décadas en el tratamiento del cáncer de sangre. Entre las propuestas que se han puesto sobre la mesa figuran la recuperación del fondo de cohesión que eliminó el gobierno del PP o trabajar con la industria en la fórmula del riesgo compartido.

INVESTIGACIÓN PÚBLICA

La ministra ha explicado que la introducción de estas terapias «no debe quedar al albur de los mercados» y no puede suponer «un lastre» para el SNS, y ha señalado que al tratarse de medicamentos que tienen su origen en la investigación pública se puede negociar «de manera más favorable con la industria».

Estas terapias se aplicarán a través de los centros estatales de referencia, ha indicado la ministra, quien ha insistido en que «se trata de un medicamento más» del SNS y su introducción responderá a decisiones muy consensuadas con los profesionales sanitarios. Y se hará de «forma homogénea en todo el país».

El plan para combatir la pseudoterapias, presentado ayer por la ministra de Sanidad y el titular de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, ha sido otro de los temas analizados.

La mayor parte de los consejeros han lamentado que el orden del día no incluyera la financiación sanitaria, un asunto sobre el que algunas comunidades han pedido un consejo monográfico, ni tampoco el déficit de profesionales sanitarios.

El Ministerio ha informado a las comunidades del impulso que quiere dar a la Estrategia Naos contra la obesidad mediante la adopción de determinadas medidas como la implantación del etiquetado frontal de cinco colores en los alimentos y bebidas que identificará la calidad nutricional de los productos.