+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD MORAL

El fiscal reclama hasta 21 años de prisión para el grupo 'pilla pilla' por vejar a homosexuales

La pandilla se hacían pasar por menores, lograban una cita con sus víctimas, la grababan y humilaban y colgaban los vídeos en internet

 

Uno de los polémicos vídeos grabados por el grupo pilla pilla. - EL PERIÓDICO

J.G ALBALAT
17/01/2018

El fiscal de delito de odio de Barcelona, Miguel Ángel Aguilar, solicita en su escrito de acusación hasta hasta 21 años de cárcel para los integrantes del autodenominado "proyecto pilla-pilla", que preparaban emboscadas a homosexuales en Granollers y Les Franqueses para humillarles y vejarles. Les sometían a un interrogatorio y luego colgar el video en internet. El ministerio púnlico reclama la mayor pena para Mykola, el impulsor de este grupo, y para su principal colaborador, así como seis años y dos años de prisión para los otros cuatro acusados.

Mykola, de nacionalidad ucraniana, creó en noviembre de 2013 el grupo que denominó "proyecto pilla-pilla", que era una imitación del colectivo ruso "Occupy Pedofilya", de clara ideología neonazi que, con el pretexto aparente de identificar y neutralizar a pederastas, buscaba perseguir y vejar a homosexuales. Con los mismos objetivos, el grupuscolo español actuó al menos contra tres víctimas, a las que, mediante un engaño previo, humillaron con un interrogatorio vejatorio, que grabaron en vídeo y difundieron por las redes sociales.

Para conseguir sus propósitos, los miembros de este grupo se hacían pasar menores de edad y entablaban una conversación en chats de contactos íntimos con homosexuales, con los qu concertaban una cita. El día del encuentro, cuando aparecía la víctima, entre diez y veinte miembros abordaban a las víctimas, aprovechando la "notable desproporción de su fuerza numérica", según el fiscal. Después le rodeaban para que no huyera, le retenían y le filmaban mientras le interrogaban. La acusación sostiene que los investigados actuaron con el fin de "atemorizar, humillar y represaliar" a los homosexuales.

En el interrogatorio, los acusados obligaban a responder a las víctimas preguntas vejatorias sobre su condición sexual y familiar, dar su nombre completo y su DNI, proclamar públicamente su homosexualidad y reconocer, bajo coacción, que eran unos "pederastas abusadores de niños".

Estado de alarma
La fiscalía sostiene que estos hechos, de los que únicamente se ha podido identificar a tres víctimas, causaron en esa época y en los meses sucesivos un "estado de alarma social" entre el colectivo homosexual, que temió por su seguridad y por su integridad y se vio gravemente afectado en su dignidad colectiva.

Los vídeos llegaron al entorno de las víctimas, que de esta forma pudieron descubrir su orientación sexual, conocer sus fantasías sexuales y la falsa acusación de que eran abusadores de niños, generando todo ello un daño "irreparable" en su honor y en su dignidad, debido al "escarnio público" que suponía que, sin haber cometido ninguna ilegalidad, se les asociara con la pederastia.

Por todo ello, el fiscal acusa al creador del grupo y a su principal colaborador, que era quien llevaba el peso de los interrogatorios, de tres delitos contra la integridad moral y tres contra la intimidad, por los que les reclama 21 años de cárcel. A los otros cuatro acusados, el fiscal les pide condenas de seis años de prisión a dos de ellos y dos años a los otros dos. También reclama una indemnización conjuntamente a cada una de las tres víctimas con 31.000 euros.