Observaciones realizadas con el telescopio espacial Kepler, ya fuera de servicio, han permitido identificar 715 nuevos exoplanetas, planetas situados fuera del sistema solar, según ha anunciado la NASA. Cuatro de ellos son relativamente pequeños y se sitúan en la llamada zona habitable de su sistema (ni muy lejos ni muy cerca de su estrella), los dos ingredientes esenciales para acoger agua y potencialmente vida.

Que se descubran nuevos exoplanetas ha dejado de ser una primicia en los últimos años, pues hasta ahora se conocían más de 1.000 y otros 3.600 están pendientes de validación, pero presentar de golpe siete centenares no es precisamente algo habitual. Los nuevos exoplanetas orbitan alrededor de 305 estrellas, es decir, sale una media superior a dos para cada una.

Cambiar el panorama

Kepler, lanzado en el 2009 y jubilado el año pasado, ha cambiado "totalmente" la búsqueda de planetas en cuanto a número y calidad de las observaciones, como ha subrayado en una videoconferencia Douglas Hudgins, especialista de la NASA. "Hace apenas 20 años solo conocíamos unas docenas de posibles candidatos a planeta extrasolar y ahora tenemos más de un millar, la mayoría descubiertos en los últimos cinco años", ha comentado Hudgings. Ello es en gran parte gracias a Kepler.

Los detalles del descubrimiento se publicarán en breve en la revista especializada Astrophysical Journal.

Como subraya la NASA en un comunicado, uno de los planetas potencialmente habitables, llamado Kepler-296f, tiene el tamaño de dos Tierras y se sitúa en órbita de una estrella cuya talla es la mitad de nuestro Sol y solo brilla un 5%. Los astrónomos, no obstante, "ignoran si es un planeta gaseoso, con una cubierta espesa de hidrógeno y helio, o si tiene océanos", ha insistido la agencia espacial.

La detección

Los exoplanetas no llegan a observarse directamente, pero puede inferirse su existencia por varios sistemas. El más habitual, y el empleado en esta ocasión, es conocido como método del tránsito y se basa en el hecho de que cuando un planeta pasa por delante de una estrella, observado desde la Tierra, esta última sufre una disminución de su luminosidad.

El sistema de tránsito, sin embargo, no produce una certeza, ya que puede haber otras razones por las cuales disminuye la luminosidad y es necesario afinar la observación. Jack Lissauer, científico del Centro Ames de la NASA, explica que entre las 150.000 estrellas observadas por Kepler, "sólo un par de miles tiene un patrón de disminución de la luminosidad por tránsito de un objeto".

Jason Rowe, del Instituto SETI, ha dicho que "la presencia de varios planetas en torno a una estrella, como ocurre con nuestro sistema solar, es bastante común". "En su mayoría son planetas relativamente pequeños. El 95% son menores que Neptuno", ha añadido Rowe. Pocos son supergigantes del tamaño de Júpiter.