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TRATA DE PERSONAS

La sentencia que condena a 20 años de cárcel al gurú que captó y explotó sexualmente a Patricia Aguilar

Manrique engañó a la española por internet cuando tenía 16 años "con ideas místicas" y luego la "sometió sexual y laboralmente, aislándola de su familia". El tribunal peruano denuncia que "el procesado no ha tenido el más mínimo respeto por la dignidad" de sus víctimas: seis mujeres y sus hijos

 

Félix Steven Manrique, condenado por varios delitos de trata de personas. - EL PERIÓDICO

VANESA LOZANO
01/04/2019

"Se encuentra acreditado que Félix Steven Manrique captó a Patricia Aguilar cuando esta tenía 16 años a través de internet, la engañó utilizando la persuasión para generar atracción, envolviéndola en ideas de contenido místico y haciéndola partícipe de una visión polígama, aprovechándose de su vulnerabilidad, para luego explotarla laboral y sexualmente, aislándola de su familia y ejerciendo control sobre ella". EL PERIÓDICO ha accedido a la sentencia que ha condenado a 20 años de cárcel al supuesto gurú que mantuvo retenida en Perú, en deplorables condiciones, a la española Patricia Aguilar, durante un año y medio, hasta que su padre y la policía la rescataron en la selva junto a la hija que había tenido con su captor.

El tribunal peruano ha declarado culpable a Manrique de un delito de trata de personas cometido contra la joven ilicitana y otras cuatro mujeres peruanas, que tenían 22, 18, 19 y 18 años cuando fueron captadas por el supuesto líder espiritual, que también ha sido condenado por otro delito contra la libertad en grado de tentativa contra una niña de seis años. La justicia considera probado que el líder sectario "atrajo a Patricia, la conquistó y cautivó tratando temas de meditación, trabajo espiritual y hablando sobre temas de gnosis. Le hizo creer creer que era el Príncipe Gurdjieff, el salvador del mundo, y estando con él, siguiéndolo, podría salvarse. También le requirió dinero, que ella envió desde España", antes de abandonar su casa familiar en Elche (Alicante) cuando cumplió 18 años para seguirle.

ABUSOS SEXUALES


La resolución judicial concluye que una vez en Perú, Manrique explotó sexualmente a Patricia y el resto de mujeres "en beneficio propio, haciéndolas creer que en la medida en que tuvieran más relaciones sexuales con él, podían llegar a alcanzar un estado iluminado, convertirse en seres superiores, todo ello en un contexto de matrimonio servil". Así, la joven española mantuvo relaciones sexuales con el líder sectario desde la primera noche que llegó a Lima, ya que "según lo dispuesto por Manrique, era necesario el encuentro carnal para la salvación, siendo obligada a mantener relaciones sexuales a pesar de sus súplicas para que se detuviera", recoge la sentencia. 

Los magistrados han tenido en cuenta la declaración de las víctimas, así como las periciales psicológicas a las que se sometieron, pero sobre todo, la situación en la que todas fueron rescatadas junto a los hijos que habían engendrado con Manrique. Lo que los investigadores encontraron fue "una situación de sometimiento de las víctimas -que presentaban desnutrición crónica- y de dominio por parte del procesado", motivo suficiente para acreditar el delito de trata, según el código penal peruano, que más allá de la manifestación del tratante o de la víctima, tiene en cuenta como medio de prueba "la situación objetiva de explotación en la que se encuentra la víctima". 

La sentencia tumba uno por uno todos los argumentos utilizados estos meses por Manrique, que no solo no se ha arrepentido en ningún momento de sus delitos, sino que por el contrario sigue sosteniendo que es inocente y que Patricia y las otras víctimas "aceptaron la relación polígama por sus creencias religiosas que corresponde al ámbito de su intimidad y a su libre elección". El tribunal que lo ha sentenciado le recuerda que "los cargos imputados en modo alguno están referidos a cuestionar las creencias religiosas ni de las agraviadas ni del procesado, tampoco sobre el tipo de relación sentimental que tenían, sino a que el procesado habría captado, así como preparado actos de recepción, traslado y retención con fines de explotación análoga –matrimonio servil".

"CON MIS PODERES CONVENCERÉ"


La decisión judicial sí que atribuye a Manrique un modus operandi típico al empleado habitualmente por líderes de sectas y grupos coercitivos, ya que "el contacto inicial con sus víctimas siempre es con el pretexto de temas místicos" y la religión siempre tiene una presencia relevante durante la captación. Así lo acreditan varias conversaciones entre Patricia y el gurú, antes de que ella abandonara España, que los magistrados reflejan en su sentencia: "Se puede advertir contenido amoroso entre ambos, llamándose 'amor', 'te amo bebita, descansa y reza', así como otros mensajes referidos a 'llegará la logia blanca, destierre el mal del planeta tierra y del cosmo', 'yo soy el Alpha y la Omega, el principio y el fin', 'no necesito creyentes pues pronto con mis poderes y milagros convenceré a los sobrevivientes'".

Conversaciones cuya autenticidad ha puesto en entredicho la defensa de Manrique a lo largo del proceso judicial, pero que el tribunal ha validado gracias a que el gurú las reconoció como suyas de forma implícita: "La defensa del procesado en sus alegatos indica que no existe una sola conversación en la que su patrocinado haya influido para que ella deje su casa, es decir, no cuestiona que aquella conversación sea del encausado y la agraviada". 

El testimonio de la propia iglesia gnóstica, a la que Manrique pertenecía, ha servido como una prueba más para condenarle: "Aun cuando el procesado niega hacerse llamar Príncipe ni salvador del mundo ni que haya comunicado a las víctimas tener poderes paranormales o especiales y que desciende de una monarquía ni que se hace llamar Príncipe Gurdjieff, aquello es descartado por las versiones de las agraviadas, además de un comunicado emitido el 12 de septiembre de 2012 por la Santa Iglesia Gnóstica Cristinana Universal Samael Aun Weor de Perú, por el que se informa que el procesado fue retirado de dicha institución por haberse declarado así mismo cuerpo físico del maestro  Gurjieff y mensajero de la logia blanca", añade la sentencia.

Los detalles de los delitos cometidos por Manrique son tan graves, que el tribunal que lo ha condenado, sentencia en su escrito: "El procesado no ha tenido el más mínimo respeto por la dignidad de las agraviadas".