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NUEVO VARAPALO POR LA PRESERVACIÓN DEL ESPACIO

La UE exige nuevos informes sobre un gasoducto en Doñana

El Europarlamento considera necesario realizar una evaluación conjunta del proyecto. El plan deberá aplicar el principio de «precaución» sobre un «ecosistema único»

 

Zona de humedales del parque nacional de Doñana, de un alto valor ecológico. - EFE / J. M. REYERO

JULIA CAMACHO
12/02/2019

La UE parece tener claro que no dejará que nada amenace el parque nacional de Doñana, uno de los humedales más completos de Europa y un ecosistema único que es zona de paso obligada en la ruta migratoria de millones de aves y que a punto estuvo de entrar en la lista de Patrimonio Mundial en Peligro hace dos años.

Los europarlamentarios que en septiembre visitaron la zona para conocer de primera mano los riesgos sobre este espacio se han mostrado tajantes respecto al proyecto de construcción de un gasoducto y un almacén de gas en las tripas del parque y reclaman a las autoridades un «estudio conjunto» de los riesgos de las cuatro fases en las que se dividió el proyecto para agilizar su tramitación, así como «una evaluación sísmica» global.

Organizaciones ecologistas y partidos políticos como Adelante Andalucía llevan tiempo alertando sobre el controvertido proyecto de un gasoducto de Naturgy (la antigua Gas Natural) ubicado a solo 200 metros del parque natural y a dos kilómetros del parque nacional, que además de conducir el gas pretende almacenarlo en viejas bolsas del subsuelo, inyectándolo desde el exterior con el riesgo de movimientos sísmicos al estilo de los que provocó la plataforma Castor. Unas denuncias a las que se acabó sumando el PSOE, asegurando que el gasoducto no se construiría bajo su mandato y amenazando con pararlo en los tribunales.

Las críticas arreciaron tras conocerse que sendos informes del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y del Instituto Geológico Minero arrojaban dudas sobre el proyecto privado al apuntar el «peligro» y el «riesgo sísmico y de inundaciones», que había sido infravalorado al realizarse respecto a cada fase del proyecto y no en su totalidad.

El documento es todavía un informe preliminar, que deberá debatirse en la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo el 20 de febrero. El texto definitivo no se aprobará hasta mediados de marzo, una vez concluya el periodo de alegaciones y enmiendas. No obstante, el texto da la razón a los conservacionistas y al Ejecutivo andaluz, por cuanto reclama un «análisis necesario de los efectos acumulativos y sinérgicos del proyecto en su conjunto». Y concluye con la petición a las autoridades para que «apliquen el principio de precaución» para «preservar este ecosistema único», apuntando también la «necesidad de explorar medidas que respeten el procedimiento legal y brinden la máxima seguridad jurídica y garantías para las partes».