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2002 / Proyecto de Ricardo Bofill

Un campo de fútbol para un barrio de nueva creación

 

Un campo de fútbol para un barrio de nueva creación -

15/09/2019

En septiembre del año 2000, el entonces alcalde José Atarés anunció que quería construir un nuevo estadio de fútbol. Una decisión que solo apoyó el PAR y que tomó después de conocer el informe del arquitecto Fernando Andrés Pérez que planteó un estadio para 43.000 personas por un coste inicial de 7.387 millones de pesetas, y otros 6.006 millones para urbanizar el exterior. Para financiarlo proponía levantar mil viviendas en el solar de La Romareda.

En un primer momento se barajaron cuatro zonas, desde el meandro de Ranillas, pasando por la salida de la carretera de Castellón, los polígonos Cogullada y el Pilar y el barrio de Valdespartera, con unas previsiones de crecimiento que lo convirtieron en el elegido. Atarés quería convertir se en el alcalde que renovó el campo y que creó un macrocomplejo a su alrededor.

Un año más tarde sorprendió con una ampliación del proyecto que incluía a futuro pistas de atletismo, un palacio de hielo, un parque acuático y un auditorio al aire libre. Para financiarlo, calculó que solo la venta del solar podría originar unos ingresos de 24.000 millones de pesetas.

El encargado del diseño del estadio que iba a dar vida a Valdespartera fue Bofill. Pensado para construirse en una parcela de 15.000 metros cuadrados, su coste se elevaba hasta los 47 millones de euros, tenía capacidad para 42.000 personas y un diseño parecido al del Camp Nou, con una mitad hundida y la visera transparente. Este proyecto tuvo un coste de 500.000 euros.

Para conseguir financiación, en mayo del 2002, Atarés presentó el rascacielos de 125 metros de altura que se erigiría en el solar de La Romareda, diseñado por Cano Lasso. Para levantar semejante torre era necesaria una recalificación de los suelos que ni la oposición ni los vecinos apoyaron. Tampoco la DGA, que en diciembre del 2002 paralizó esta operación porque no «se justificaba debidamente» la subasta del solar.

Con la llegada de Juan Alberto Belloch, el proyecto acabó en un cajón. Bofill se embolsó 400.000 euros de los 600.000 que costó el concurso de ideas y Diego Cano 10.000 por la reordenación del solar.

   
2 Comentarios
02

Por LIA 16:19 - 15.09.2019

Menos mal que ese gran melón nos salió pepino. Por de buena nos liberamos. Es como la milonga esa que nos querían cascar de Expo Floralia. Lo que cabrea es los millones nuestros que se gastan en hacer estudios . Yo quiero políticos con los pies sobre el suelo como hace en las familias que solo gastan lo pueden pagar. En política es un chollo si malfurrear nuestros impuestos y si nos generan deudas que son una ruina para mantener una economía sostenible no pasa nada ya que no tienen ningún castigo. Es un tema que ya es hora de no les salga gratis.

01

Por fernandoiii 10:26 - 15.09.2019

No puede ser que el PAR apoyara al PP. El PAR ha sido de ultrizquierda, comunista y "pogresista" toalavía.