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Sanz ofrece un impuesto ambiental ante el «barricidio» de Torre Village

Critica que PP, PSOE y Cs lo avalen y exige una moratoria que impida abrir más. «Me comprometo a frenar la construcción del proyecto», afirma el candidato de IU

 

Álvaro Sanz, en el centro, junto a Marga Deyá y Pablo Muñoz, responsable de Urbanismo, ayer en las obras. - IU ARAGÓN

D. L. G.
15/05/2019

El candidato de IU a la Presidencia de Aragón, Álvaro Sanz, acudió ayer a las puertas del futuro outlet de Pikolín para denunciar que «el modelo comercial de Torre Village que defienden PP, PSOE y Ciudadanos supone un barricidio para Zaragoza». Su partido, integrado en Zaragoza en Común (ZeC), desde el Gobierno de la ciudad ha visto cómo los votos de los tres partidos sacaban adelante todas las tramitaciones y licencias pese a su rechazo político a un modelo que, consideran, castiga al pequeño comercio de proximidad. Y ni siquiera dos sentencias judiciales, declarando nulo el plan especial que permite dotar de usos comerciales a este suelo, han disuadido a esa mayoría política.

Pero IU pretende poner coto a las grandes superficies comerciales en el extrarradio. Y también a esta. «Nos comprometemos a frenar la construcción y puesta en marcha del proyecto de Torre Village, más conocido como el outlet de Pikolín, así como cualquier proceso de recalificación urbanística a la carta que lo favorezca», llegó a decir Sanz ayer, para anunciar que defenderá la creación de un impuesto medioambiental a los centros comerciales por su impacto en los grandes desplazamientos de tráfico y generación de residuos.

Sanz, desde las obras del complejo de Pikolín, junto a su número dos en Zaragoza, Marga Deyá, y el actual responsable de Urbanismo municipal, Pablo Muñoz, hizo un alegato a favor del modelo comercial de proximidad, cuyo futuro ve amenazado con proyectos como este. Por eso defendió que «hay que establecer por ley una moratoria a la construcción de nuevos centros comerciales en el extrarradio».

IU mostró su rechazo a la vertiente liberalizadora de los diferentes gobiernos autonómicos y municipales, en este momento el liderado por el PSOE, por «haber roto el equilibrio y la cohabitación entre los diferentes formatos comerciales», explicó. «Son inaceptables las afecciones que este tipo de centros conllevan sobre el modelo de ciudad, la movilidad, el medioambiente, las condiciones laborales o incluso la cultura de consumo que representan y defienden», subrayó. Además, abogó por una política de apoyo al pequeño comercio, con medidas dirigidas a regularizar el sector para recuperar el equilibrio entre los distintos formatos.

Mientras, en el medio rural, Sanz apostó por la colaboración con los ayuntamientos para facilitar «la implantación de tiendas y comercios de proximidad, especialmente dedicados a la alimentación y productos de limpieza que evite desplazamientos».