Uno de los mejores lugares para dar la bienvenida al otoño es la naturaleza, y Teruel es un destino ideal para nuestras escapadas en esta época del año aprovechando los puentes que se avecinan y la posibilidad de solicitar los bonos turísticos de Aragón, con descuentos de hasta el 40% en alojamientos y actividades.

La provincia con más pueblos bonitos de España tiene mucho que ofrecer: paisajes únicos, una deliciosa gastronomía, planes de ocio para hacer en familia o con amigos, y románticos lugares que descubrir en pareja. Es un lugar tan especial, una tierra con tantos contrastes, que hasta los turolenses se han tenido que inventar palabras para definirlo, como ‘frescalor’, ‘rapilento’, ‘tranquitenso’ y ‘cosmopueblita’. Aquí van cinco planes perfectos para sentir el otoño en la provincia de Teruel con los que podrás averiguar su verdadero significado.

1. Visita a los Monumentos Naturales

Los Órganos de Montoro son uno de los cuatro monumentos naturales del Maestrazgo turolense.

Los Órganos de Montoro son uno de los cuatro monumentos naturales del Maestrazgo turolense. EL PERIÓDICO

La provincia de Teruel posee una gran variedad de ambientes y ecosistemas únicos, como la Laguna de Gallocanta o los Pinares de Ródeno, que figuran entre los espacios naturales más bellos de Aragón. Algo menos conocidos son los cuatro monumentos naturales del Maestrazgo turolense, lugares de lo más fotogénico para disfrutar cámara en mano de un paseo por la naturaleza, observar el vuelo de aves rapaces o incluso admirar otras especies como el jabalí, la nutria o la cabra montesa.

En la localidad de Molinos podemos sumergirnos en el interior de la tierra, en la maravilla geológica que son las Grutas de Cristal. En Castellote aguarda el Puente de Fonseca, un barranco abierto por el río Guadalope que en un punto se sumerge y crea un túnel para seguir su camino. A una altitud de 1.000 metros se encuentra el Nacimiento del río Pitarque, en la localidad del mismo nombre, que surge por arte de magia de la misma roca. Mientras que los Órganos de Montoro, en Villarluengo, deben su nombre a la forma de las rocas, que evocan los tubos del órgano de una iglesia.

2. La berrea del ciervo y el Parque de la Maleza

La berrea del ciervo es uno de los acontecimientos del otoño en la Sierra de Albarracín. EL PERIÓDICO

En el mes de septiembre y hasta mitad de octubre un fascinante sonido envuelve los bosques de la Sierra de Albarracín. Se trata de la berrea, la época de celo de los ciervos. Un profundo bramido es emitido por los machos para dominar su territorio y que los demás no se acerquen a sus hembras. Durante el otoño diferentes entidades organizan actividades para disfrutar de este espectáculo majestuoso, pero quizá una de las más novedosas sea la que invita a disfrutar de la berrea bajo las estrellas.

Sin dejar la Sierra de Albarracín, cerca de Tramacastilla, se encuentra el Parque Faunístico de la Maleza, un parque de fauna ibérica ideal para visitar y aprender en familia. La Maleza ofrece dos recorridos para visitar el parque andando, uno de hora y media y otro de dos horas y media, a través de diversos senderos con la opción de atravesar tres recintos con animales en semilibertad.

3. Salir a por setas, del bosque a la mesa

Níscalo o rebollón, una de las setas que más abundan en los bosques y montes turolenses. EL PERIÓDICO

El otoño es la temporada alta de las setas y la provincia de Teruel es quizá uno de los lugares más apropiados para encontrarlas y recolectarlas. Durante la estación los montes y sierras turolenses se llenan de numerosos aficionados en busca del preciado níscalo (también llamado rebollón o robellón), la seta de cardo, el boletus o las colmenillas. Las zonas con mayor riqueza micológica son el Matarraña, los montes de Albarracín, la sierra de Gúdar o el Maestrazgo. Antes de aventurarse a buscar setas por estas zonas conviene informarse de si es necesario un permiso micológico. En todas las comarcas turolenses existen cotos para preservar y proteger este recurso forestal, una muestra de la apuesta de la provincia por la sostenibilidad, de la que ha sido pionera.

Además, Teruel ofrece otras experiencias en torno a los buenos alimentos. No se puede dejar la provincia en esta época sin comerse un buen ternasco, con aceite del Bajo Aragón o azafrán del Jiloca, y probar su afamado jamón y muchos otros embutidos elaborados de manera saludable y artesanal. Existen numerosos restaurantes y establecimiento en la provincia donde degustar su gastronomía típica.

4. Descanso y relax en un balneario

Instalaciones del balneario de Ariño, un oasis de relajación junto el Parque Cultural del Río Martín. BALNEARIO DE ARIÑO

Si en tus escapadas de otoño buscas descanso y relax, el mejor destino sin duda son los balnearios, en los que podrás disfrutar de los beneficios de las aguas medicinales y de tratamientos de belleza y bienestar. En la provincia de Teruel, los balnearios de Ariño y de Manzanera son auténticos paraísos en los que pasar un fin de semana de completa relajación, ahora además con un 40% de descuento por noche gracias al programa de bonos para turismo termal impulsado por la Diputación de Teruel y el Gobierno de Aragón.

Ambos balnearios se encuentran en entornos naturales únicos en los que además de descansar se pueden realizar otro tipo de actividades como visitas culturales o rutas senderistas a pie o en bicicleta. Por ejemplo, las que discurren desde Ariño por el Parque Cultural del río Martín, al manantial de Los Baños o por la Sierra de Arcos, y desde Manzanera por la Sierra de Javalambre, a la fuente del Gavilán o la vía ferrata Agujas de las Alhambras.

5. Rocas, mineros y huellas de dinosaurios

La Rambla de Barrachina es uno de los Lugares de Interés Geológico de la provincia de Teruel. WIKILOC

Otra cosa por la que destaca Teruel es por su riqueza geológica y minera. En la provincia existen multitud de enclaves reconocidos por la Unesco como Lugares de Interés Geológico. Algunos ejemplos son La Rambla de Barrachina (en las inmediaciones de la ciudad de Teruel), los campos de Dolinas de la Sierra de Albarracín, la sima de San Pedro en Oliete o el Geoparque del Maestrazgo, en Aliaga, donde también se puede realizar el denominado turismo de estrellas.

En el Museo Minero de Escucha puedes adentrarte en una antigua mina de carbón, y en el Parque Temático de la Minería y el Ferrocarril de Utrillas dar un paseo en una vieja locomotora de hulla. También Andorra cuenta con su propio tren a vapor en el Pozo de San Juan. En la Comarca Comunidad de Teruel encontramos lugares como las minas de azufre de Libros y yacimientos paleontológicos emblemáticos a nivel europeo que, a través de los distintos itinerarios de Dino Experience, dan a conocer los gigantes que habitaron la tierra hace millones de años.