Con motivo del 450 aniversario de la batalla de Lepanto, tendrá lugar una interesante conferencia a cargo del Comandante Javier Wagener Cuenca, en la que los asistentes podrán conocer mejor los detalles de este importante episodio histórico:

El 07 de octubre de 1571 se produjo el choque, por otro lado inevitable, entre potencias que buscaban imponer su hegemonía en el Mediterráneo. Por un lado estaba el poder otomano que, desde que conquistó Constantinopla en 1453, fue expandiendo su influencia de una manera fulgurante hacia el oeste llegando hasta las mismas murallas de Viena, poniendo en serio peligro la supervivencia de los estados occidentales. Y por otro estaban algunos de estos estados cristianos que se unieron en una difícil y frágil alianza, la Santa Liga, para frenar este poder turco. Fundamentalmente fueron tres: la Monarquía Hispánica, Venecia y el papado. Cada uno tenía sus razones: Venecia, su comercio en el Mediterráneo oriental; la Monarquía Hispana para alejar el peligro islámico y sus rapiñas de las costas levantinas y finalmente el papa, que logró unir en una alianza militar estados muy dispares y con unos intereses muy distintos, y sobre los que flotaba un lejano ideal de Cruzada.

La batalla, aunque se desarrolló en el mar, siguió tácticas y procedimientos terrestres en los que el protagonismo recayó en la mejor infantería de la época, los tercios españoles, que unidos a un buen mando produjeron efectos devastadores en la flota de la Sublime Puerta. Hombres que posteriormente siguieron sirviendo a su rey y cuyos nombres quedaron escritos de forma indeleble en la historia de España y del mundo; Juan de Austria, Alejandro Farnesio, Miguel de Cervantes o Álvaro de Bazán. Tras la derrota, el poder turco se rehízo; pero cambió la prioridad de su actuación dejando a un lado Europa y el Mediterráneo e interesándose más en los persas de sus fronteras orientales. Por esto, algunos historiadores afirman que la batalla de Lepanto cambió el destino de Europa.