Donde habita el olvido es una instalación inmersiva donde los ecos del pasado cobran vida a través de la mirada de la artista Laura Gracia.

La sala, teñida de rosa, invita al público a un viaje introspectivo por los recuerdos, los reales y los reinventados, que conforman la memoria personal y colectiva.

La exposición reflexiona sobre cómo el tiempo moldea lo que recordamos, cuestionando la veracidad de nuestras vivencias y proponiendo al espectador sumergirse en su propio universo íntimo.

El rosa, color protagonista de la muestra, simboliza la reconciliación emocional de la artista con su propio pasado y rompe con estereotipos asociados.

Esta obra, nacida de un periodo de profunda búsqueda interior, es también una invitación a la autoexploración y a la aceptación de todas las facetas de la experiencia humana.