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La comodidad de celebrar estas fiestas fuera de casa

Ponerse en manos de expertos restauradores en estos días festivos resulta ideal para dejarse llevar y preocuparse solo de disfrutar con familia o amigos de propuestas gastronómicas únicas

Uno de los salones de Hábitat Sella.

Uno de los salones de Hábitat Sella. / HÁBITAT SELLA

Alicia Revuelta

Alicia Revuelta

¿A quién le toca preparar este año la comida de Navidad? ¿Y la de Año Nuevo? "Pero si al final viene también el tío Ramón no tendremos suficientes sillas para todos". Para no tener que preocuparse de cuestiones como estas, cada vez son más las familias y grupos que optan por salir fuera a celebrar las comidas y cenas propias de las fiestas navideñas.

Los salones de las casas se quedan pequeños para grupos cada vez más grandes y la logística de las compras y la preparación de los menús supone un verdadero quebradero de cabeza en medio de la frenética rutina diaria y más si no se está acostumbrado a cocinar para tantos.

Por ello, salir fuera a celebrar estas reuniones familiares es una opción cada vez más habitual y un acierto seguro si se elige a profesionales como los de Grupo El Cachirulo o Hábitat Sella. En ambos casos, estos establecimientos hosteleros ofrecen menús y servicios especiales durante estos días para simplemente dejarse llevar y disfrutar con los seres queridos de estas fechas tan entrañables. 

Prueba de esta tendencia es que a principios de noviembre El Cachirulo ya tenía completas las reservas para el día de Navidad. «La gente cada día sale más, también es más previsora y poco después de Pilares ya completamos las 800 reservas para Navidad», indica el maître y gerente de este grupo, Luigi Cecinelli, al tiempo que señala que «para Año Nuevo y Reyes la gente espera un poco más porque en la ciudad hay bastante oferta y lo mismo ocurre para Nochevieja».

También lo viven así en Hábitat Sella, donde después de servir en estos días previos cientos de comidas y cenas de empresa, ahora se enfocan ya en los servicios y menús especiales para los días de Navidad, Nochevieja, Año Nuevo y Reyes, tal y como explica su chef, Orlando Tobajas

Un buen ternasco nunca puede faltar en El Cachirulo.

Un buen ternasco nunca puede faltar en El Cachirulo. / GRUPO EL CACHIRULO

Guiño a los platos de toda la vida

Ambos establecimientos ofrecen para estos días «menús cerrados», porque con tantas reservas es imposible trabajar la carta, y con guiños tanto a la nueva cocina como a los platos tradicionales de estas fechas, siempre apostando por el producto local y de cercanía, cuando sea posible, y con la máxima calidad.

Así, por ejemplo, para el día de Navidad Hábitat Sella ofrece un menú compuesto por un aperitivo, cuatro platos y un postre. «Es casi como un menú degustación», destaca Tobajas, quien detalla que en él se entremezclan platos más exóticos como puede ser un poke de atún aliñado con cazón en adobo, con otros más clásicos y autóctonos como un solomillo de Ternera del Pirineo. Además, Tobajas también recuerda que «el marisco tampoco puede faltar en navidades» con productos como el bogavante, la gamba roja o las vieiras.

Mientras, en El Cachirulo, su maître Luigi Cecinelli, explica que «el día de Navidad entendemos que tiene que haber un buen asado de Ternasco de Aragón y nosotros somos especialistas en asados», precisa, «mientras que el día de Año Nuevo la gente prefiere más algo de cuchara», como una «reconfortante sopa de ajo con jamón, huevo y pan al horno» que es su propuesta de primero para ese día. Ya para la comida de Reyes, por ejemplo, Cecinelli considera que no puede faltar un delicioso roscón de postre que en El Cachirulo personalizan con un toque de helado de guirlache. 

Además, siempre se piensa en todos los comensales y se tienen muy presentes a aquellos que tienen a alergias, intolerancias o que son veganos, ofreciéndoles alternativas del mismo nivel y calidad. «Cuidamos tanto los productos alternativos como las elaboraciones porque entendemos que es una cuestión de salud y queremos estos comensales que disfruten también de sus menús que hacemos con mucho cariño», señala Tobajas. 

Los vinos y cavas para maridar con estos menús también se cuidan al detalle y van desde vinos de denominaciones aragonesas como Campo de Borja o Somontano a otros de la DO Rueda o DO La Rioja.

Una Nochevieja sofisticada y con todo incluido

Otra celebración que se presta a celebrar fuera de casa es la Nochevieja. En este caso, los establecimientos ofrecen menús más «sofisticados» o «elevados» que incluyen productos más selectos como el bogavante o el foie y que se complementa con otros servicios dando como resultado una «experiencia redonda» a modo de «todo incluido», como describe el chef de Hábitat Sella, Orlando Tobajas.

Así, la oferta tanto de Hábitat Sella como de El Cachirulo incluye un aperitivo, la cena, la recena y el cotillón con uvas, además de actuaciones musicales en directo con una orquesta en el primero y un grupo de flamenco jazz y Dj en el segundo, barra libre de primeras marcas, transporte y hasta un chocolate con churros para reponer fuerzas antes de volver a casa, además de alguna que otra sorpresa.

Por ejemplo, en la Casa de las Hiedras, donde celebrará la Nochevieja El Cachirulo, los comensales serán recibidos con Champagne Taittinger y la recena tendrá sabor mexicano. 

Porque el objetivo es cubrir todas las demandas que puede tener la gente un día como Nochevieja «desde el menú, los vinos, la animación, la música e incluso hay ludoteca para los niños. Se trata de que todos encuentren un espacio para su diversión», concluye Tobajas.

La nueva cocina se fusiona con sabores de siempre en Habitat Sella.

La nueva cocina se fusiona con sabores de siempre en Habitat Sella. / HÁBITAT SELLA

Calidez de hogar

Estos días los establecimientos intentan crear ambientes familiares y cálidos en los que las familias se sientan como en casa cuidando al máximo la decoración desde que se entra al local hasta que se sientan en la mesa. «Los salones se engalanan con luces, plantas y centros de mesas», relata Orlando Tobajas, de Hábitat Sella. 

«La mayoría de nuestros clientes son familias que repiten de un año a otro y que incluso nos dicen la mesa en la que quieren estar. Esos días, por ejemplo, encendemos las chimeneas de nuestros salones y siempre tenemos pequeños detalles con nuestros clientes con los que creamos un ambiente más hogareño», detalla Luigi Cecinelli.

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