Zaragoza es una ciudad única y, aunque para descubrir cada uno de sus mágicos rincones necesitarías más de dos días, es un enclave ideal para una visita de fin de semana. Sus propuestas son innumerables, pero en dos días se puede visitar lo más importante y quedarse con un sabor de boca más que agradable.

Se puede llegar en autobús desde muchos puntos de España de forma cómoda, en vehículo personal, en AVE, Ouigo o Avlo y también en avión. La cercanía con Huesca y Teruel y los 300 kilómetros más o menos que hay a Bilbao, Barcelona, Madrid y Valencia le hacen un lugar único para una visita express.

Os proponemos un itinerario en dos días y, al final, un apéndice con otras propuestas, ya que para gustos están los colores y no todas las personas tienen las mismas inquietudes ni los mismos gustos.

Día 1

Comenzaremos el itinerario en la Aljafería, que es una de las grandes joyas del arte hispanomusulmán de España, como la Alhambra de Granada o la Mezquita de Córdoba. Fue construido en la segunda mitad del siglo XI, aunque la torre del Trovador es de dos siglos atrás, y su primera función fue la de palacio de recreo, si bien ahora es la sede de las Cortes de Aragón. Se puede visitar tanto por libre como a través de visitas guiadas (que es sin duda la mejor opción para empaparse de la riqueza arquitectónica y cultural de este emblemático palacio). Es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 2001.

Después bajaremos hacia Plaza Europa para contemplar su imponente obelisco y aquí hay dos opciones. Puedes adentrarte en el barrio de San Pablo o seguir Echegaray y Caballero por la orilla del Ebro, un paseo en el que contemplarás los principales puentes sobre el río.

Obligada es la siguiente parada y la foto más típica de Zaragoza. Atraviesa los dos leones del puente de Piedra y contempla la preciosa vista del Ebro y de la Basílica del Pilar desde este punto tan emblemático.

Acto seguido adéntrate en la Plaza del Pilar, donde tienes una gran variedad de opciones. La entrada a la basílica es gratuita y necesitarás un buen rato para disfrutar del lugar más reconocible de Zaragoza. Además, también podrás subir a una de las torres y disfrutar de las vistas, pero en este caso no es gratuito.

En la plaza te quedará admirar la fuente de la Hispanidad, la Bola del Mundo, el Ayuntamiento de Zaragoza, la Lonja y, como no podía ser de otro modo, la catedral de La Seo o San Salvador.

Esta es nuestra siguiente parada, una maravilla arquitectónica que combina arte mudéjar con estilo barroco. Disfruta de su cimborrio, los ábsides y párate en el muro mudéjar del exterior a la salida. Una vez hayas visitado La Seo, ve al muro mudéjar exterior y observa el arco del Deán.

Para finalizar el primer día vuelve a la plaza del Pilar, sube por calle Alfonso y adéntrate en el Tubo. Ahí ya sin ruta ni camino, ve tapeando y disfrutando de su gran y económica oferta gastronómica. Y si tienes ganas de fiesta, quédate ahí hasta altas horas.

Día 2

Hoy toca Zaragoza romana. Es una de las cunas de esta civilización, así que empezaremos el recorrido en las murallas, detrás de la fuente de la Hispanidad de la plaza del Pilar. Ahí puedes contemplar la estatua de César Augusto y el precioso Mercado Central.

Teatro Romano de Zaragoza Ayuntamiento de Zaragoza

En la plaza del Pilar en el primer día obviamos el Museo del Foro de Caesaraugusta, el cual puedes visitar. Después sube por Don Jaime I y, callejeando un poco, están el Museo de las Termas y el Teatro de Caesaraugusta.

Llegaremos después a Plaza España para recorrer una de las zonas más animadas, que es el Paseo Independencia. A mitad de camino nos toparemos con la remodelada Plaza de Santa Engracia, con su iglesia. Bajaremos a Plaza Aragón y Plaza Paraíso y, girando a la derecha, al fondo veremos la Puerta del Carmen, la única que queda en pie de la época romana.

Si sigues un poco más, por paseo María Agustín, puedes ver el que posiblemente sea el edificio más atrevido de la ciudad, el Museo Pablo Serrano.

Puerta del Carmen en un día de niebla.

Después regresa a Plaza Paraíso y baja andando por Gran Vía y Fernando el Católico para adentrarte en el Parque Grande José Antonio Labordeta, el pulmón verde de Zaragoza. Pasa el puente, recorre el paseo de San Sebastián y sube a la estatua de Alfonso I el Batallador para disfrutar de un lugar con vistas increíbles. El parque es una maravilla y, aparte de reposar un poco, podrás ver el jardín botánico. Por último, si eres futbolero o futbolera, ahí al lado está La Romareda, también pegada al Auditorio de Zaragoza.

Otras propuestas

Como ya te hemos dicho, para gustos están los colores y quizá hay partes de este recorrido que no te convencen mucho. Si te gustan el arte y las iglesias tienes algunas como la de San Gil, Santa Isabel de Portugal, de la Mantería, Santa María Magdalena o Santiago el Mayor para ver.

Museo Pablo Serrano.

En cuanto a museos, aparte del Pablo Serrano, hay otros muchos que puedes visitar, la oferta es innumerable, pero te recomendamos el Museo Goya y el de Zaragoza.

Y por último, nos hemos dejado toda la zona de la Expo 2008 con la Torre del Agua, que además está cerca de la Estación Delicias por si has venido en bus o tren.