Aragón esconde paisajes que te trasladan directamente a otro punto del planeta. Las comparaciones son siempre odiosas, pero la belleza paisajística está distribuida por todos los puntos de la comunidad. Desde los pueblos encantados del Pirineo pasando por el desierto de Los Monegros hasta llegar al Maestrazgo, cada vez más conocida como 'La Toscana' española. Estos puntos de interés turístico siempre han estado ahí, pero el auge de los influencers viajeros ha permitido dar a conocerlos al resto del mundo solo con echar un vistazo al teléfono móvil.

Aleix y Sergi son dos jóvenes que se han especializado en coger su coche y una cámara y mostrar los lugares que visitan. Después de mostrar el pueblo oscense que te traslada a Japón (Sarvisé), @Camaraenruta se ha marchado hasta el sur de la provincia de Teruel.

A pocos kilómetros de la capital turolense se encuentra la Rambla de Barrachina, más conocida como el Cañón Rojo de Teruel que te recuerda por su semejanza paisajística al Gran Cañón del Colorado. "Un lugar increíble muy cerca de la ciudad de Teruel y poco conocido, ya que no encontramos a nadie más allí el día que lo visitamos", explican en el texto de su vídeo de Instagram.

Para llegar hasta allí habrá que coger el coche desde Teruel capital, coger la N-330 en dirección a Cuenca y pocos metros antes del desvío para Villaespesa hay un lugar grande para aparcar. A partir de ahí comienza la ruta principal por una rambla muy ancha con bastante piedra pero de fácil acceso. Si caminas durante seis kilómetros alcanzas la Muela de Teruel, el punto más alto de la zona y desde donde se pueden observar la propia capital turolense, la sierra de Albarracín o Javalambre.

Películas y anuncios sobre el fondo rojizo

Con el paso del tiempo, la erosión del agua y el viento permitieron crear estas espectaculares paredes verticales de arcillas, con el tono rojizo característico de Teruel. Esta zona también ha sido el escenario de anuncios publicitarios como el de Nutella en 2022 o de películas. Hace poco, el director gallego Oliver Raxe decidió grabar allí su próximo largometraje.