El verano está a la vuelta de la esquina y muchas familias comienzan a planificar sus vacaciones de cara al periodo estival. Dentro de la amplía oferta turística que cuenta en Aragón, los balnearios afrontan una nueva temporada con grandes expectativas.

La comunidad puede presumir de contar dentro de sus fronteras con balnearios de gran renombre y referentes en el plano nacional e incluso internacional. Por esta razón, una escapada de fin de semana a estos lugares son cada vez más apreciados para desconectar de la rutina y, ahora además, huir del calor que ha entrado por los cuatro costados de Aragón.

Dentro de la amplia oferta que cuenta el territorio aragonés, existe un lugar único en todo el continente europeo. A 32 grados de temperatura brotan las aguas de este lago único en Europa todo el año. El lago de Alhama de Aragón es, sin duda, la estrella de esta localidad situada en la provincia de Zaragoza.

Un lago único en Europa

Con una profundidad media de 1,5 metros y con una renovación de todo el agua que se produce cada 32 horas, el lago de Alhama de Aragón, que pertenece al complejo de Termas Pallarés, se presenta al viajero como un remanso de aguas cristalinas. Tiene un diámetro mayor de 140 metros y un diámetro menor de 80.

Además de nadar en el lago, uno puede dirigirse a la zona de los manantiales para probar directamente los chorros terapéuticos de agua o a la zona de las burbujas, ideal para relajar las piernas. También hay una zona de fangos termales en la que se pueden meter los pies.

Acceder a él cuesta 21 euros por persona y día y es gratis para los niños menores de cuatro años y para los alojados en los tres hoteles que gestiona Termas Pallarés, que pertenece a Relais Termal, la primera cadena de balnearios de España. Las aguas medicinales de este balneario se declararon de utilidad pública en 1860. Además del lago hay diversas fuentes que ofrecen también sus aguas termales en Alhama de Aragón. La más famosa es la del Chorrillo, un caño de agua al pie de la Torre del Castillo.

Unas aguas medicinales

Del lago brotan aguas de mineralización media, bicarbonatadas, sulfatadas, cálcico-magnésicas y ligeramente radioactivas, con propiedades terapéuticas. Están recomendadas para dolencias articulares, afecciones respiratorias, contracturas musculares y aumentan el flujo sanguíneo a la vez que actúan como analgésico.

Las Termas Pallarés cuentan con otros tesoros además del lago, como un antiguo Casino, hoy convertido en cafetería con terraza y sala de reuniones que incluye un teatro del siglo XIX en proceso de rehabilitación. En cuanto a su oferta gastronómica, las termas cuentan con un restaurante y con la cafetería del lago, esta última para comer a orillas del mismo.