'Masterchef Celebrity' cerró su séptima edición haciendo historia. Por primera vez el talent culinario de La 1 no dio la victoria a un concursante, sino que fueron dos los que se hicieron con el premio ex aequo. Tras una edición de pullas y bromas entre los dos rivales y amigos, el asturiano Juanma Castaño y el aragonés Miki Nadal (de Pedrola) fueron coronados como vencedores y hemos podido hablar con ellos.

¿Cómo os sentís con el hito que habéis protagonizado al ganar ambos?

Miki: Nos sentimos felices. Al final de la gala, él estaba más feliz por compartir el premio que ganarlo solo porque el otro compañero o amigo se queda sin su premio y creo que lo que nos lo merecíamos los dos.  

Juanma: Estamos encantados los dos. Viéndolo por la tele es de justicia y estando allí era la sensación de todo el mundo. Fue un momento inolvidable y único. Tenemos la sensación de que somos los primeros que hemos provocado al jurado tomar esa decisión tan difícil. Sabíamos que la deliberación la tenían muy complicado, pero no me imagine que pudiese haber una victoria ex aequo.

Vosotros lo celebrasteis al momento de anunciaros la decisión, pero, ¿hubo algún momento en el que os preguntaros si iba en serio que la victoria era compartida?

Juanma: Sí. Esa reacción la tienes cuando primero dicen tu nombre y luego el de Miki. Yo me preguntaba qué estaba pasando. Dijeron los dos. Nos miramos, nos abrazamos… Ya noté que iba en serio, pero me pareció una cosa muy rara los dos. Me pregunté que si iban a hacer dos premios y qué íbamos a hacer con la pasta para donar.

Miki: Debe ser la misma sensación de que te toque solo un décimo de lotería y a tu amigo no porque se le olvido comprar cuando fuisteis al mismo bar. Sin embargo, si lo compras a medias, la alegría la compartes. Es mejor eso que frotárselo por la cara al compañero.

¿En qué momento os disteis cuenta de que podíais ganar ‘Masterchef Celebrity’?

Juanma: En la semifinal. Cuando llegué ahí, dije que pa’lante y que había luchar hasta el final. La prueba que tuvimos en Diverxo fue espectacular. Hasta en ese momento, yo estaba diciendo ‘que me echen cuando ellos quieran’. 

Miki: Yo también. Hasta la semifinal, yo pensaba en Belén López y David Bustamante, pero luego veía a Juanma cocinar y me dije de ponerme las pilas. La verdad es que a ambos nos salió bastante bien la prueba en Diverxo. Ahí dijimos que podíamos hacer algo más. 

La edición llevaba un tiempo grabada. ¿Qué ha sido más difícil? ¿Guardar el secreto o…?

Juanma: Guardar el secreto. Tenía ganas de llegar a este día ya para responderle a la gente que me preguntaba. He recibido hasta amenazas de gente que me decía que o le decía el ganador o me dejaba de escuchar. Te lo juro. He sufrido mucho. He tenido pesadillas pensando que se sabía el resultado final. 

Miki: A mí me ha pasado al revés. He disfrutado mucho guardando el secreto porque mucha gente me decía que a dónde iba yo con mis platos. Que yo no podía ganar. Les decía que no apostasen por mí, y la gente se quedaba bastante conforme. Les hacía el mismo el gesto de espera que a Juanma cuando me expulsaron con Terelu. 

Iba a decir si guardar el secreto o cocinar en exteriores con Verónica Forqué...

Miki: Guardar el secreto. Cocinar con Verónica Forqué en exteriores ha sido una completa delicia. Ha sido un placer, un divertimento, una experiencia catártica, de verdad. Es que me lo he pasado muy bien. 

¿Pero era tal y como se veía?

Miki: Sí, claro.

¿Verónica Forqué era así realmente o hacía televisión?

Juanma: Es así, pero solo cocinando en exteriores. Con lo cual, esa situación no se va a producir en nada porque no es así haciendo la compra ni paseando por la calle… Verónica es una persona maravillosa e increíble. Tiene un corazón enorme y da gusto estar con ella. Ojalá estuviese aquí porque lo íbamos a pasar fenomenal en esta entrevista, pero solo se pone nerviosa cocinando en exteriores. Como la mayoría de gente no cocina en exteriores, podemos estar tranquilos. No va a pasar nada. España está a salvo. (Risas)

Miki: Es auténtica y especial. Creo que tengo razón cuando dije que esta era la edición de Verónica Forqué. La gente se va a acordar. Le preguntará a cualquiera de nosotros en qué edición estuvimos y responderemos que en la de Verónica Forqué. 

¿Creéis que podía haber ganado si no se hubiese retirado?

Miki: No lo sé. Bueno, voy a ser sincero: no. Me hubiera encantado verla en la final para ver cómo lo hacía. El otro finalista, con quedarse quieto, ya hubiese empatado (risas).

Juanma: Yo creo que tampoco. Verónica Forqué cocinando dos horas un menú libre hubiera necesitado el Wizink Center para los cacharros (Risas). Hubiese sido un tema de espacio y logística. La empresa de los cazos tendría que haber enviado un tráiler.

¿Cómo habéis llevado compaginar vuestros trabajos con ‘Masterchef Celebrity’?

Juanma: Estos no trabajaba ninguno (risas). En mi caso, difícil porque yo tenía que hacer la radio todas las noches, y la hice todas las noches. COPE me dijo que no tenían ningún problema en que participase con la condición de que no faltase porque los oyentes quieren que por las noches les contase lo que pasaba. Recibi mucho apoyo por parte de la radio y por los compañeros porque me dejaban dormir, entendían que estaba hecho polvo, llegaba un poco más justo a las grabaciones… Lo pasé un poco mal, pero gracias a vitaminas y a dormir los fines de semana lo conseguí.

Miki: Cuando nos íbamos de exteriores, tenía instalado su particular estudio de radio en la habitación del hotel. Nosotros quedamos a tomar una copa para celebrar el fin del cocinado y él estaba con su técnico dando el cayo junto a su técnico. En mi caso, en ese tiempo me desentendí un poco de ‘Zapeando’. Decía que iría cuando pudiese. Normalmente, iba uno o dos días a la semana, pero la última semana no fui porque fue un sinvivir, pero se puedo compaginar. Además, éramos los únicos que teníamos otra ocupación a la vez. 

Juanma, ¿a ti te tocó compaginarlo con todos los eventos deportivos que hubo este verano?

Juanma: Sí. A mí me tocó final de LaLiga, final Champions, Eurocopa y empezaron los Juegos Olímpicos. Lo único más que podría haber pasado era que viniese la NBA a España…

Miki: Se comió todos esos eventos y dos semanas de sus vacaciones. 

Juanma: Fue intenso, pero también hay que decir que, día en día, te puedes conectar desde cualquier sitio. Es mucho más sencillo hacer radio que hace unos años y es fácil tener acceso a la información. Si necesitaba ver en la Tablet un periódico, y me dejaban verlo porque necesitaba ver las noticias del día, pero cuadrar eso fue mucho más difícil.

Miki, ¿qué porcentaje de la victoria le debes a Dabiz Muñoz?

Él me ayudó en el menú de la victoria. Se le ve la mano. Le conté mi relato, confeccionó el menú y me enseñó a hacerlo. No con todo el tiempo que hubiese querido yo, pero bueno. Como soy un alumno espabilado enseguida lo pillé. También me permitió ir a su restaurante a practicar y ver cosas. No con él mano a mano porque tiene múltiples ocupaciones, pero lo cierto es que ha sido una parte muy importante de esta victoria.

¿Cómo habéis recibido la buena acogida a vuestra victoria en redes?

Juanma: Creo que pensamos que el mundo de las redes y su hostilidad es lo que pasa en el día a día, pero son dos cosas diferentes. En la calle nunca he tenido ningún problema y me siento una persona normal. Lo que pasa es que en el periodismo deportivo trabajamos con un material muy inflamable y parece que todo el mundo se cae con cualquier cosa. No te tiene que confundir ni el halago ni el insulto. Ni antes me ponían alfombra roja en todos los lados ni me daban palos todo el rato. Es la vida. Uno expresa algo sobre el teléfono y se acabó.

Miki: Todos recibimos los ataques de las redes sociales, pero siempre digo lo mismo. En una explanada con 1000 personas en silencio se escucha perfectamente al que lo rompe para insultar. Hay otras 999 que están calladas o disfrutando. Hay que hacer un poco de menos de caso a los insultos que le hace a los halagos. 

¿Os ha dado vértigo exponeros en un programa como ‘Masterchef Celebrity’?

Juanma: Es que como mientras lo estás grabando no se está emitiendo, realmente, no eres consciente de la repercusión que va a tener luego. Es algo que queda metido en un cajón que luego lo emiten en unos meses, dándote cuenta luego. Creo que eso ayuda a la naturalidad del formato. Que no sepas la repercusión que tiene te hace que afrontes la final con la misma tranquilidad con la que te enfrentas al segundo programa.

Miki: Si te refieres a la exposición sentimental de que te vean llorar, en el fondo sí. Me imagino que nos pasa igual de ser algo pudorosos en ese sentido porque no estamos acostumbrados a exponernos, pero si lo haces desde la verdad nunca lo va a ver mal. Al revés. Me he encontrado con gente a la que le ha caído bien Juanma. Los prejuicios te hacen ver a las personas de una manera totalmente irreal. Cuando se abren un poco, cambian de opinión.

¿Qué relación tenéis ahora con la cocina?

Juanma: Cuando termino ‘Masterchef Celebrity’, estuve como unos dos meses sin hacer nada porque acabé mi saturado. Ahora he vuelto a la cocina y estoy encantado. Para mí, entrar en la cocina, buscar recetas y cocinar para los míos me encanta.

Miki: Yo estoy esperando ese momento. Ahora me estoy dedicando más a comer, pero volveré. En Navidades me va a tocar.