El programa de citas First Dates es siempre una caja de sorpresas: por las perlas de los invitados, por los temas de conversación y, a veces, por la procedencia de los buscadores de pareja. El último vecino de Zamora que ha participado en el show es Domingo, exalcalde de un pueblo de Zamora, en concreto de Santa Eufemia del Barco, que a sus 90 años ha decidido encontrar "una compañera" recurriendo a métodos más modernos a los de su época.

Dar con la persona indicada a veces es complicado, pero por ganas que no sea. Domingo busca alguien con quien pasar su tiempo y "no estar solo", ya que "la soledad es muy mala" para ello busca alguien que le quiera y "se deje querer" y, aunque se vale por sí mismo para todo, la compañía es algo que echa de menos. En este camino, el programa lo cruzó con Manuela, de Torrejón, quien busca alguien "sincero, limpio y ordenado".

El encuentro previa a la cena causó furor a Domingo, "me gustó, esto es lo que to busco", por contra partida, Manuela no estaba muy convencida "no quiero ofenderle, pero no es mi tipo".

La cena

La cosa no empezaba "muy allá", Domingo no parecía ver futuro a la cena, propuso todo tipo de temas de conversación, pero se encontraba con con una Manuela "escueta en palabras". "Igual al verme, no era el hombre que ella esperaba" asumía el zamorano.

Domingo veía "fría" a su cita y quiso saber qué le había parecido, para ir sobre seguro, a lo que Manuela puso un impedimento: la distancia. Algo que nuestro vecino no ha visto como un problema porque él está buscando cariño y amor, y si tiene que dejar Zamora para irse a Madrid, pues se va.

Buscan cosas distintas

"Yo sería todo tuyo, podrías hacer de mi todo lo que quieras", eso sí, con una fecha limite, Domingo propuso a Manuela convivir juntos quince días, y esperar esa quincena para "acostarse", y sino, pues no, eso tampoco sería problema para el zamorano, aunque, seguro de sí mismo, apostilló, "Estoy seguro de que si me dice que sí no se va a arrepentir".

Decisión final: besito en la frente y "chao"

En la decisión final, Manuela asumió que no era posible una relación entre ambos porque ella no busca alguien con quien convivir, sino un amigo. Domingo, al saber que no había nada que la fuera a convencer, le ha dado un besito en la frente y se ha resignado a seguir buscando a la mujer que quiera pasar su tiempo con él.