First Dates es un éxito televisivo indudable. El restaurante más famoso de España engancha a muchos de los comensales que acuden a una cita a ciegas sin saber si va a tener o no éxito. Tal es la experiencia en el programa presentado por Carlos Sobera que algunas personas deciden repetir su presencia si el amor no les ha sonreído todavía.

Santi es un joven de Zaragoza que ha decidido probar fortuna por segunda vez en First Dates. En su primera visita, el zaragozano, amante del gimnasio y los tatuajes, recibió un sí de su cita, pero la relación no duró mucho por otros motivos. El paso por el programa de Cuatro le abrió varias puertas profesionales en el marketing digital. Ahora, Santi busca a una "chica que le haga tilín", que sea "guapa", pero que tenga "cabeza" para darle "estabilidad".

La organización del programa de Cuatro juntó al zaragozano con Andrea, una "cheap queen" a la que también le gustan los tatuajes e incluso ha llegado a trabajar en un estudio inmobiliario. La catalana, que ha estudiado publicidad, le ha gustado en un primer momento a Santi.

Los nervios impidieron que Andrea se sintiese a gusto en los primeros instantes en la mesa porque era la primera cita a ciegas a la que acudía. Sin embargo, Santi, que llevó las riendas de la conversación, rompió el hielo hablando del gimnasio, una nueva afición de la barcelonesa en las últimas semanas. El primer choque entre ambos llegó al hablar de las mascotas. Andrea tiene un gato y Santiago, un perro ya que los gatos no le gustan nada.

Tras los diretes animalistas, Andrea confesó su oposición total a los celos, característica que no tiene Santi. "Soy celoso, lo justo y cero tóxico", admitía antes de confesar que también es muy detallista. La cita había ido bastante bien por lo que ambos comensales tuvieron que tomar la decisión final donde no se esperaban sorpresas.

Andrea confesó que hace bastante tiempo que no había ido a Zaragoza, pero que en el pasado sí que lo hacía para visitar a su abuela. La segunda cita será en la capital aragonesa mientras que la tercera será en Barcelona. A pesar de todo el buen rollo, la cita acabó con una frase imprevista. "Me vas a matar, pero no me acuerdo de tu nombre", le decía a Andrea a Santi, que no se esperaba semejante comentario.