First Dates no suele defraudar a los telespectadores que todos los días de la semana sintonizan Cuatro para ver cómo les va a los comensales en el restaurante más famoso de la televisión en España. Carlos Sobera presenta citas a ciegas de todas las edades y géneros porque todo el mundo es bienvenido en el programa donde se intenta encontrar el amor, aunque a veces te puedes llevar un chasco. Lo que es seguro es que la vida después de First Dates te cambia.

Eladio intentó enamorar a Pilar a través de la miel. El hombre acudió al programa con un tarro lleno de su propia cosecha. Después de 30 años en soledad, acude a First Dates en busca de una nueva pareja que sea buena "persona".

Hasta el restaurante más famoso de la televisión fue Pilar, técnica sanitaria que vive entre Tenerife y Zaragoza. La aragonesa ha tenido una vida amorosa mucho más ajetreada llegando incluso a casarse cuatro veces. "Dos de ellas con el mismo, todos cometemos errores", afirmaba la sanitaria antes de entregarle a su cita su propia autobiografía.

La cita pasó a la mesa mientras la cena era servida, los dos comensales comenzaron a hablar de sus orígenes. Eladio era de La Rioja, pero había trabajado en Valladolid como enfermero por lo que compartía profesión sanitaria. La mujer se había mudado a Tenerife tras romperse los dos brazos y decidió ponerse a escribir. A ella, le gustaba claramente la conversación con Eladio y el rumbo que tomaba la cita.

El enfermero riojano también había estado casado, pero su divorcio hace 30 años acabó con la relación que también tenía con su hija. Una triste historia que conmovió a Pilar, quien había pasado varios altibajos en su relación con su hijo más mayor.

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Los dos parecían tener una conexión especial que todavía se hizo mayor al conocer que compartían algo más: los dos eran zurdos. Pilar se vio obligada a aprender a escribir con la derecha porque en su infancia estaba prohibido ser zurdo. Por otro lado, los dos buscaban una relación que no se basaba únicamente en el sexo. "Ahora es jugar y dar gracias", afirmó Eladio tras recordar lo pillo que era durante su juventud.

Cuando todo parecía que la cita se iba a repetir en otras ocasiones, la decisión final de Eladio dejó tocada a Pilar, que no dudó en decir que sí. "No me ha gustado el físico, yo pedí una mujer delgadita con la cara redondita. Solo tomar un café y conocernos como amigos", aceptó el hombre la proposición de la zaragozana.