Los jugadores del combinado nacional Jorge Maqueda, Álex Dujshebaev, Miguel Sánchez-Migallón y Rodrigo Corrales, nombres que son piezas básicas en el esquema de la selección, han pasado durante sus carreras por equipos del balonmano aragonés. El delegado, Juan Caamaño, es también aragonés y cumplió la misma función en el BM Aragón.

Pero sin duda Álex Dujshebaev (Santander, 1992) es el que tiene un vínculo más fuerte con la comunidad. El hijo del mítico jugador y entrenador español, Talant Dujshebaev, está considerado ahora mismo como uno de los mejores jugadores de balonmano del mundo. El lateral derecho milita actualmente y desde hace cuatro años en el Kielce polaco, uno de los mejores equipos del continente europeo. Pero en los primeros años de su carrera, Álex jugó una temporada en el Balonmano Aragón durante la campaña 2012-2013 y dejó un magnífico recuerdo en la afición aragonesa, ya que fue ese año el máximo goleador de la Liga Asobal con 198 tantos. Además, durante su etapa en el club, Álex conoció a una chica zaragozana que también practicaba balonmano, Irene, y comenzaron una relación sentimental que les sigue manteniendo unidos hasta el día de hoy. Fruto de esa relación nació el hasta ahora único hijo de la pareja, Hugo. ”Siempre le tendré un cariño especial a Zaragoza. Es la ciudad de mi mujer y es la ciudad donde nació mi hijo”, declara Álex Dujshebaev. Además, siempre que sus compromisos deportivos se lo permiten, vuelve periódicamente a la capital aragonesa, en una ciudad donde siempre le tratan “como en casa”.

Álex, que lleva desde su debut en 2013 siendo un fijo en las convocatorias de la selección española, es la referencia en ataque del equipo entrenado por Jordi Ribera. En el partido por el bronce ante Egipto, se echó el equipo a la espalda y fue determinante para que España se pudiera colgar la ansiada medalla. “Es lo menos que se merece este grupo. Por cómo hemos trabajado en cada entrenamiento, en cada partido, cada día… es un bronce pero que sabe a oro”, explica el jugador. Con respecto a su actuación personal, Álex está contento por haber podido anotar esos goles decisivos al final del partido contra Egipto y agradecido por el apoyo del equipo ya que “confían en mí” para realizar esos lanzamientos.

A pesar de su gran actuación, Dujshebaev no ha podido estar al 100% durante la cita olímpica por unos problemas en su hombro, que no le han impedido jugar, pero sí que ha tenido que limitar sus minutos en pista. “Ha sido una lástima, pero a pesar de las molestias, he dejado todo lo que tenía en el campo”, afirma orgulloso el jugador.

En el punto de mira siempre por su reconocido apellido, Álex Dujshebaev se ha ganado por derecho propio quitarse la etiqueta de “hijo de” y se ha labrado su propio camino en el mundo del balonmano. Ahora, con 28 años, en uno de los mejores momentos de su carrera e instalado en la élite mundial, quiere seguir coleccionado éxitos tanto a nivel de clubs como de selecciones en su espectacular trayectoria. Una trayectoria que, tanto a nivel profesional como personal, siempre quedará ligada a Aragón y a la ciudad de Zaragoza.