La cosa no tiene vuelta de hoja. El pensamiento --ya lo decía luminosamente Ortega-- no delinque. Pensar no es un crimen. Ese es uno de los pilares de la democracia: la tolerancia con las ideas ajenas, por muy distintas que puedan ser a las nuestras. Ese libre fluir de ideas, que es una conquista tan preciosa como reciente, es el caldo de cultivo del progreso social, de la evolución de las ideas políticas, del impulso cultural, de la creación y de la espiritualidad. De las formas más elevadas de la humanidad.

Prohibirle al actor gallego Pepe Rubianes la puesta en escena de una obra con textos de García Lorca no puede fundarse, por tanto, en una declaraciones insultantes que hizo en un programa de la televisión catalana contra España y los españoles. Allí, el cómico mandó a tomar ya saben ustedes por dónde a aquellos españoles que hemos disentido de la innecesaria reforma del Estatuto de Cataluña. Reclamó también que nos explotaran los atributos masculinos y deseó que la p... España se vaya a la m...

Nada de esto tiene que ver con el pensamiento libre, ni con el arte excelso del poeta granadino, ni con el teatro, ni con el arte. Lo cierto es que la prodigiosa estrategia publicitaria del actor le garantiza el llenazo permanente, gracias a todos los defensores de causas innobles que en esta p... España son. Me fascina, no obstante, la capacidad de convocatoria y de cálida acogida que tienen en nuestra sociedad el rebuzno, la sal gorda y el insulto al vecino. Aunque ya saben: no insulta quien quiere.

Periodista