Qué película de política ficción se han montado sugiriendo o afirmando que en realidad, la matanza del 11-M no fue sino una operación de etarras, policías, jueces y dirigentes socialistas, todos juntitos, para dar un golpe de Estado e impedir la continuidad del Partido Popular en el poder. Nada menos que un golpe de Estado. Como señalaba el editorialista de este periódico, lo más patético es que este partido lleve al Parlamento una historia urdida entre delincuentes y determinados periodistas bien conocidos. Hay que ver qué amores se tienen. Al director de El Mundo le envían a sus huestes juveniles a defenderle la piscina y el director de El Mundo les proporciona, parece que a golpe de talonario, carnaza para seguir sembrando dudas sobre la legitimidad del resultado electoral, y de paso desacreditar sin contemplaciones, a los jueces, policías y al país entero. Una estrategia semejante sólo se puede diseñar si sus autores están convencidos de que los españoles somos tontos, idiotas más bien, que nos vamos a tragar cualquier cuento que nos quieran contar. Si nos tuvieran un poco de respeto no podrían inventar semejante película. ¡Vaya gentecica! ¿Hasta dónde están dispuestos a llegar? Profesor de Universidad