El miércoles pasado el Ayuntamiento de Zaragoza abrió al público, tras varios años de obras, la Casa Soláns completamente rehabilitada. Este bello y casi único ejemplo del modernismo zaragozano de los primeros años del siglo XX se convierte, así, en el icono de la política de recuperación y rehabilitación del patrimonio urbanístico que está llevando a cabo este equipo de gobierno. No está de más recordar que esta casa tenía en 1995 orden de derribo. Una moción de CHA y una enmienda a los presupuestos municipales sirvió para salvarla de la piqueta del PP-PAR e iniciar su rehabilitación. Ahora Casa Soláns va a servir de sede del Secretariado de Naciones Unidas para la Década del Agua (2005-2015) por lo que Zaragoza se ha convertido en la primera ciudad española que va a acoger de modo permanente una Agencia Internacional de la ONU. Pero antes de que esto ocurra la hemos abierto al público para que los zaragozanos y zaragozanas puedan disfrutar del bello trabajo de rehabilitación, casi artesanal, con el que se ha recuperado los azulejos, pinturas y artesonados. Hasta el próximo día siete de octubre, colegios, institutos, asociaciones de vecinos y público en general podrán contemplarla en los horarios establecidos.

HEMOS QUERIDO aprovechar la apertura de la Casa Soláns para mostrar en su interior el resto de los edificios antiguos que desde este Ayuntamiento estamos recuperando para la ciudad. El visitante puede contemplar los planos de la antigua harinera de San José. Uno de los ejemplos de arquitectura industrial más paradigmáticos tenía ya licencia de derribo para construir pisos en su lugar. Desde Gerencia de Urbanismo conseguimos a través de una permuta no sólo recuperarla para la ciudad, sino convertirla en el centro de creación artística para jóvenes, pionero en Europa. La azucarera del Rabal también se está transformando en un emblemático espacio para jóvenes en el que se instalará la biblioteca tecnológica CUBIT. En el barrio de La Cartuja, Gerencia de Urbanismo ha rehabilitado la torre de la Iglesia, declarada monumento nacional, y el chapitel. Sólo el refectorio era municipal, pero no se había intervenido en su recuperación. Ahora se podrá utilizar como salón de actos. La compra de la Celda del Prior para que sea la sede de la Tercera Edad del barrio y Centro de Día completa, de momento, nuestra actuación.

EL VISITANTE que venga estos días a Casa Soláns, también podrá contemplar la recuperación del palacio de Fuenclara. Este edificio fue adquirido al arzobispado por el anterior equipo de gobierno municipal en el mismo lote que el Seminario. Su estado era de casi ruina ya que no se rehabilitaba desde 1930. Las obras, presupuestadas en un millón de euros, consisten en la restauración de la cubierta y de la fachada para devolverle su aspecto original cuando fue construida en el siglo XV. Zaragoza nunca había sufrido esta fiebre rehabilitadora como hasta ahora, por eso resulta increíble que se aproveche hasta un pequeño derrumbe del tejado para intentar ocultar todo este trabajo. Por cierto, el pequeño derrumbe no obligó a cerrar el comercio y el taller situados en los bajos del inmueble, tal y como mal informó un medio de comunicación el 24 de agosto de 2006, empeñado en pintar la realidad que no es. El pésimo estado de los forjados del edificio que amenazaban ruina fue la causa por la que se obligó a desalojar los bajos. También podrán contemplar la recuperación del antiguo convento de la Victoria para albergar en su interior el Museo del Fuego, una rehabilitación que estuvo años estancada en algún cajón. La rehabilitación de los artesonados del palacio de Aytona, para ubicarlos dentro del palacio de Montemuzo, la ampliación del museo Pablo Gargallo con la importante eliminación de las barreras arquitectónicas que presentaba, la rehabilitación del antiguo anatómico forense para la instalación de una nueva ludoteca (casualmente es el primer equipamiento municipal que se construye en el distrito Centro en los últimos 25 años), la terminación de la rehabilitación de la Estación del Norte y la recuperación del edificio del Seminario con todos los problemas que ha generado el mal estado del edificio permiten presentar un balance altamente positivo para la ciudad. Pero sobre todo, disfruten de las pruebas en las que se ve a una Zaragoza recuperada, una ciudad que podrá ser contemplada y debidamente valorada por quienes vengan a vernos atraídos por la Expo.

Concejal de Arquitectura del Ayuntamiento de Zaragoza de CHA