La oferta hotelera de cara a la Expo 2008 será para todos los gustos, y se podrá elegir entre el primer cinco estrellas de lujo que tendrá Zaragoza y el primoroso albergue que se creará en la Feria, con capacidad para cinco mil personas. La ciudad tiene en esos tres meses de verano una ocasión única para promocionarse y situarse con buenos cimientos en el mapa internacional, y para ello es básico abrir las puertas a todo el mundo. El hecho de pensar en procurar buena estancia a los que tienen menos posibilidad económica, por ejemplo los más jóvenes, es un punto a favor del éxito que persigue la muestra internacional.