Joan Manuel Serrat se llevó un buen sabor de boca de Zaragoza, primero por el cariño que los zaragozanos le dispensan y después por el almuerzo que compartió en La Flor, la cálida casa de Pepe Rebollo, donde el cantante almorzó ayer con Marcelino Iglesias, Javier Lambán y el hermano mayor de Rebollo, amigo y compañero de universidad de Serrat. María y Candela, las esposas de Iglesias y Serrat, les acompañaron y disfrutaron también de unas exquisitas setas frescas, una ensalada de lollo y merluza, todo bien regado con tinto del Somontano.